Marcos Mata: Argentino en un momento confuso en Sevilla

Marcos Mata: Argentino en un momento confuso en Sevilla
Con el Baloncesto Sevilla en la 2013-14 (Foto: acb Photo).

Javier Ortiz Pérez

Hay que ver lo que suelen triunfar aquí los argentinos y la poca fortuna que tuvo Marcos Mata para continuar esa ‘tradición’, porque lo cierto es que no lo hizo nada mal en su única temporada en la Liga Endesa, la 2013-14, con el Baloncesto Sevilla. Sin embargo, cuando acabó ese año se produjo una convulsa situación institucional en el club, con la llegada del grupo inversor norteamericano Jefferson Capital Funding, y en ese lapso de negociaciones, a Mata se le acabó la paciencia porque no le aclaraban su futuro y se marchó al Franca brasileño.

Una pena porque, una vez superado su periodo de aclimatación, seguramente hubiese dado un mejor rendimiento en su segundo año en España, ya fuese con el entrenador que le trajo, Aíto García Reneses, o con otro. El caso es que el club sevillano llegó a darse cuenta de que estaba cometiendo un error al dejarle marchar, pero cuando su director deportivo, José Luis Galilea, emitió la oferta de renovación, el jugador ya se había comprometido en Brasil.

En la selección argentina (Foto: FIBA).

Habia que atreverse a traerle porque nunca había jugado hasta entonces fuera de un ambiente favorable como el de su país y el de un solo equipo, el Peñarol. Pero ya tenía el aval de haber sido internacional coincidiendo con algunos de los más grandes representantes de la ‘generación de oro’ y, por descontado, no le faltaban las mejores características del baloncesto de allí: profundo conocimiento del juego e insaciable competitividad.

Alero de 2,01, poseía el doble perfil de poder ser al mismo tiempo ‘jugador de equipo’ y, si se requiere, referencia. Pero en todo caso no necesitaba muchos tiros para sentirse a gusto. Sí tenía preferencia por la línea de tres puntos, desde la que acreditó un aceptable 36,5% dentro sus 7,6 puntos y 3,5 rebotes en casi 25 minutos en pista.

Por lo que contó, estuvo feliz mientras estuvo allí. “Me costó dar el paso, como creo que a cualquier persona que se va de su lugar de origen. Además de jugar diez años en el mismo sitio, soy de Mar del Plata y uno tiene toda su vida creada, pero era una buena opción y todo un desafío. Me lo tomo como tal y sigo para adelante. La ciudad me gusta y la gente es muy agradable”, contó en ‘Estadio Deportivo’. En la misma entrevista comentaba que “el juego de Aíto es un poco diferente a lo que estaba acostumbrado, pero también estoy buscando adaptarme y entrenando en ese ritmo para seguir progresando. Aquí el juego es más rápido y la gente, mucho más grande, físicamente mejores. Es la gran diferencia”. Por lo que se ve, miraba a un medio plazo que no se pudo cumplir: “arranqué medianamente bien y tuve un bajón importante. Hay que buscar esa regularidad, pero creo que es un año de muchas experiencias y de aprender, de salir de tu lugar, de conocer y ver cómo se juega”.

Desde 2015, tras solo un año en el Franca, se mantiene en el San Lorenzo de Almagro, donde haganado cuatro ligas consecutivas que añadir a las tres que se apuntó en el Peñarol. El verano pasado llamó mucho la atención que se autodescartase para la selección que ganaría posteriormente la plata en el Mundial de China alegando “cansancio físico y mental”. No se fíen: con 33 años, y vista la longevidad que suelen tener los jugadores locales en esa liga, le queda cuerda para rato.

Celebrando un título con San Lorenzo de Almagro.