Luis Conde: Entre la carrera y el baloncesto, la carrera

Luis Conde: Entre la carrera y el baloncesto, la carrera

Javier Ortiz Pérez

En verano de 2014 una noticia resultó comentadísima en el baloncesto: el prometedor base Luis Conde, que había llegado a debutar en Liga Endesa y Euroliga con el Unicaja, abandonaba el  deporte profesional con 21 años para poder centrarse en sus estudios de Medicina. Dejando a un lado el hecho indiscutible de que se trata de una carrera muy exigente, aquello impactó porque simbolizaba que empezaba a resultar muy complicado para chicos jóvenes ganarse la vida a cierto nivel en el mundo de la canasta y que lo ‘inteligente’ muchas veces era que centrasen sus esfuerzos en la formación.

“Para mí los estudios son más importantes que el baloncesto”, afirmó entonces en Marca, donde contaba que los tres primeros años de la carrera los había llevado “bien, a mi ritmo”, pero que a partir de entonces la situación se le iba a poner más difícil. “Hay que dedicar más tiempo y además hay prácticas en hospital. Compaginar ambas cosas es muy difícil”, agregó, calificando su rutina de “un no parar. Entrenaba de 9 a 12 de la mañana y a las 12 me iba corriendo a la facultad para las prácticas hasta las 14-15. Luego me iba a casa para comer y después otra vez a entrenar a Los Guindos de 16:30 a 19. A las 20 llegaba a casa y, ya reventado, me tenía que poner a estudiar. Acabas agotado mentalmente”. Él mismo cuenta la anécdota de que fue citado por el Unicaja para hacer la pretemporada en Vielha (Lleida), pero él le tuvo que pedir a Joan Plaza poderse incorporar más tarde porque tenía un examen de recuperación. El técnico catalán lo entendió a la perfección y le dio permiso.

En el Europeo U16 ganado ante Lituania en Vilnius.

Dejaba así apartado un sueño: jugar con continuidad en el primer equipo del Unicaja, lo que ha terminado haciendo su amigo Alberto Diaz, también base. Siempre le quedará su estreno con el conjunto malagueño (cuatro minutos ante el Estudiantes en la jornada inaugural de la 2013-14) y el triunfo en el Europeo sub-16 de 2009 con España ante Lituania con 6.000 hinchas del equipo rival en la grada. “Es un jugador de equipo, buen defensor”, le definía entonces Diego Ocampo, seleccionador de una generación en la que brillaban Jaime Fernández y Dani Díez, entre oros. También fue bronce con la sub-18 en 2012.

Solo jugaría un partido más en Liga, centrándose sobre todo en ayudar al filial, el Clínicas Rincón, a completar una buena temporada en LEB Oro, multiplicando su rendimiento en los ‘playoffs’.

Imagen oficial con el Unicaja (Foto: acb Photo).

Cuatro años después de una de las decisiones más importantes de su vida recogió los frutos: acabó todas las asignaturas de Medicina, aunque todavía le faltaba por completar el MIR según contaba en el diario ‘Sur’. “No me arrepiento de la decisión que tomé, los estudios eran lo más importante. Es evidente que me dio pena dejar el baloncesto, pero había que hacerlo”, declaró entonces. No ha perdido el contacto con el baloncesto y ha seguido acudiendo al Martín Carpena para seguir de cerca al Unicaja y sobre todo a Alberto Díaz: “Disfruto muchísimo viéndole jugar”.

Con su pareja y el título de Medicina (Foto: Diario Sur).

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