Bracey Wright: Abrupto adiós en Badalona, sensacional en Zaragoza

Bracey Wright: Abrupto adiós en Badalona, sensacional en Zaragoza

Javier Ortiz Pérez

Un jugadorazo este Bracey Wright, aunque su primera etapa en España, con el Joventut 2008-09, acabase mal, siendo su contrato rescindido por motivos disciplinarios. Afortunadamente, pudo lavar su imagen tiempo después, en el CAI Zaragoza 2011-12, donde volvió a firmar muy buenos números como anotador impenitente que era.

Wright amasó un buen prestigio durante su época universitaria, con tres años a alto nivel en la mítica Indiana que se tradujeron en la elección 47 del ‘draft’ de 2005. Sin embargo, no temrinó de tener continuidad en la NBA con el equipo que le escogió, los Minnesota Timberwolves, que solo le dieron cancha durante 26 partidos en dos temporadas mientras salía y entraba de la liga de desarrollo (5 puntos y 12,5 minutos de media).

Cuando en 2007 se puso en el mercado, fue pieza codiciada para los clubs de la Euroliga. Se lo llevó el Aris, con el que se mostró explosivo y fiable al mismo tiempo. El equipo de Salónica apuraba sus últimos años en la máxima competición continental, lo mismo que el Joventut, que le fichó el verano siguiente depositando en él grandes esperanzas. Se cumplieron solamente en la cancha (14 puntos de promedio en la Liga Endesa), pero no fuera de ella. Mediada la temporada fue despedido por faltar a dos entrenamientos. Alegó entonces los problemas de salud de su mujer, que perdió el hijo que esperaban, y no quería dejarla sola en casa. Se le abrió expediente y acabó fuera, por mucho que pidiese perdón, aunque las noticias fuesen contradictorias al respecto, ya que el club badalonés también asegura que el jugador quería irse.

Capturando un rebote en Zaragoza.

Tan buen recuerdo dejó en el Aris que allí terminó la campaña. Pasó unos años cambiando de país (Bélgica con el Oostende, Francia con el Paris-Levallois, Croacia con el Cedevita) antes de que en Zaragoza se le volviese a dar una nueva oportunidad en España. El entonces técnico del CAI, el añorado José Luis Abós, le definió a la perfección: “Se trata de un jugador con un gran talento ofensivo. Juega muy bien con el bote y aprovecha su explosividad para penetrar muy bien a canasta. Es bastante regular en su tiro, tanto en estático como saliendo de los bloqueos, es capaz de jugar en el poste bajo. Es un buen reboteador y un buen defensor”.

A orillas del Ebro firmó incluso mejores números que en el Joventut (14,5 puntos), colaborando a una temporada bastante decente, dentro la mayor parte del año de la zona de ‘playoffs’, aunque al final no se mantuviese en ella. Para el recuerdo su exhibición como mejor jugador de la jornada 13 con  28 puntos (40 de valoración) ante el Obradoiro. Según dijo, le hubiese gustado continuar: “Seguir aquí sería muy bueno para mí y mi familia. Todos estamos muy cómodos, muy contentos. Tanto mi mujer como mis hijos se sienten bien en Zaragoza. La ciudad es muy bonita y el club está muy bien. Desde que llegué todo está siendo bueno para mí, tanto como jugador como las cosas que me están pasando con mi familia”.

Ya no ha vuelto a jugar en la Liga Endesa.  Regresó al Cedevita para jugar la Euroliga y después ha ido completando su particular ‘tour’ europeo en Israel (Hapoel Jerusalem), Turquía (Pinar Karsiyaka, Acibadem Universitesi y Buyukcekmece) y República Checa (el perenne campeón CEZ Nymburk). Esta temporada, a sus 35 años, todavía no ha encontrado equipo.

Con su último equipo, el CEZ Nymburk (Foto: FIBA).