Ksistof Lavrinovic: Buen ‘cable’ de la otra ‘torre gemela’ lituana

Ksistof Lavrinovic: Buen ‘cable’ de la otra ‘torre gemela’ lituana

Javier Ortiz Pérez

Estuvo fenomenal, aunque solo fuese a título de curiosidad, que el Valencia Basket se reforzase para la recta final de la liga regular de la temporada 2013-14 con la segunda mitad de los gemelos más famosos de la historia del baloncesto: Ksistof Lavrinovic. La primera, Darjius, ya había jugado en el Real Madrid unos años antes, etapa que ya glosamos aquí.

Realmente cuesta decir quién es mejor de los dos porque tienen un baloncesto bastante similar: bastante altos (2,09 Ksistof y 2,12 Darjius), duros en la lucha por la posición, bien dotados técnicamente y con una aceptable mano de media-larga distancia, una cualidad esta última que han tenido que desarrollar estos últimos años, a la vista de su longevidad en las pistas. Y es que este pasado mes de septiembre ambos fueron noticia porque, con 39 ‘tacos’, decidieron seguir jugando codo a codo en la liga inglesa con los London City Royals, tras haberlo hecho en las últimas campañas, todavía a buen tono, con el Prienai lituano.

Con el Valencia Basket en 2014.

La etapa de Ksistof en Valencia se correspondió con las expectativas. Era ya un jugador veterano (34 años) que supuso una buena oportunidad en el mercado tras su salida del Zalgiris, intentando tapar el hueco que dejaban los problemas físicos de Serhiy Lishchuk. En 15 partidos echó una mano con mejor en la anotación (7,1 puntos) que en el rebote (2,3), con un tiempo bastante reducido en pista (12,5 minutos por encuentro). “Soy un jugador experimentado y voy a intentar ayudar al equipo en los entrenamientos y en los partidos. Me han dicho que se vive bien en Valencia, que hay un buen clima y que este es un buen equipo y una buena organización”, dijo al llegar, ilusionado de trabajar con Velimir Perasovic. “Quería venir a Valencia porque este entrenador me conoce y me llamó hace dos años para preguntarme si podía venir. Al final he podido venir, aunque un poco más tarde. Me gusta España, mi hermano me habló sobre el alto nivel de la Liga de este país. Y quería probarme aquí”, añadió.

Importante en la selección lituana.

Lo hizo bastante bien, pero, recuperado Lishchuk, no fue inscrito en los ‘playoffs’. Mucho se acordaron de él en Valencia porque durante las eliminatorias tuvieron muchos problemas físicos otros interiores como Justin Doellman, Pablo Aguilar y Bojan Dubljevic. A muchos aficionados ‘taronja’ les dio auténtica rabia tenerle vestido de calle, animando desde el banquillo, cuando su equipo sufría en las zonas. El tercer puesto fue el agridulce resultado colectivo tras una dramática serie semifinal ante el Barcelona (2-3).

Los mejores años, en Siena.

Quizás sus mejores años haya que buscarlos en Siena, de 2007 a 2012, adonde llegó ya con una gran madurez deportiva (y superando aquel episodio mil veces repetido de la cárcel junto a su hermano). En Italia ganó cinco Legas, cuatro copas y cinco Supercopas nada menos. También ayudó a una buena época de la selección lituana con el oro continental de 2003 y el bronce de 2007. El podio olímpico se le escapó en 2008 con el cuarto puesto.

Además de en el Zalgiris y en el Prienai, también ha militado en su país en Lietuvos Rytas y Lietkabelis. Los gemelos tardaron en empezar a jugar juntos, pero le han cogido el gusto y no quieren dejar de hacerlo mientras que tengan baloncesto en las manos. Y no parece que la liga inglesa les ofrezca muchas exigencias.

Con su hermano, al llegar al London City Royals.