Rasmus Larsen: DEP la gran sorpresa del inicio de la temporada 2013-14

Rasmus Larsen: DEP la gran sorpresa del inicio de la temporada 2013-14
El día de su gran partido de debut.

Javier Ortiz Pérez

Siempre es una pena que se nos muera un deportista, pero más todavía si lo hemos visto de cerca y, sobre todo, si es todavía joven, muy joven. Es imposible no entristecerse cuando se recuerda el caso de Rasmus Larsen, fallecido el 13 de mayo de 2015 cuando todavía no había cumplido los 21 años. La suya fue una historia increíble, además de tristísima.

Larsen, un danés de 2,12 ágil y cerebral sobre la pista al que se comparó en su momento con Dirk Nowitzki, llevó al extremo lo que se llama tener “un minuto de gloria”. La suya fue en la jornada inaugural de la temporada 2013-14 vistiendo la camiseta del Manresa, el club que había conseguido su fichaje siendo junior imponiéndose en el pulso al Joventut. Tenía 19 años y era un desconocido para el gran público, pero precisamente ante los verdinegros firmó una actuación histórica que le llevó a ser nombrado mejor jugador de la jornada: 21 puntos (5 de 6 en tiros de 2, 2 de 4 en triples y 5 de 5 en tiros libres) y 13 rebotes (4 ofensivos) para 37 de valoración. Arrebató así el récord que tenía Ricky Rubio para un chico de su edad. Un chollo para quien lo llevase en el SuperManager, vaya.

Fue impresionante porque la temporada anterior, que había sido su primera en España, solamente había podido disputar dos encuentros con el Sabadell, el vinculado al Manresa en la Liga EBA, afectado por perennes problemas en un hombro. Así es que malamente podía esperar esto alguien. El resto de la campaña ya mostró un nivel mucho más ‘normal’: nunca volvería a superar los 14 puntos y 7 rebotes y se quedó en promedios de  6,2 y 4 en 20 minutos.

En uno de sus diez partidos en Bélgica.

Nunca se terminó de explicar del todo su salida aquel verano, en el que sufrió una lesión de rodilla. El caso es que el chico tuvo que buscar nuevos horizontes en Bélgica, en el Charleroi, donde firmó tres años después de haber sonado incluso para el Zalgiris Kaunas. Su rumbo volvió a torcerse y esta vez definitivamente. De nuevo con dolores crónicos en el hombro, solamente pudo jugar diez partidos. Estaba en su cama antes de un viaje con el equipo cuando falleció repentinamente. En principio se dijo por un ataque cardiaco, pero las pruebas posteriores no aclararon gran cosa.

De todas las reacciones posteriores de condolencia, nos quedamos con la carta que publicó su ex compañero Joan Creus hijo:

“Esta es la historia de tres jóvenes jugadores de baloncesto… Se conocieron en Manresa, con la intención de triunfar en la mejor liga de España. Uno era de Barcelona, el otro de Camerún y el tercero de Dinamarca, tres chicos de sitios muy distintos unidos para llegar a ser alguien en el mundo del deporte. En poco tiempo se hicieron amigos, normal, estaban juntos “TODO EL DIA”, iban en el mismo coche a entrenar, comían y cenaban juntos, se escapaban de vez en cuando a Barcelona…. Cómo no se iban a hacer buenos amigos??? Tenían a un padre adoptivo en el Bar al que iban a comer y cenar todos los días, él los cuidaba como si fueran sus hijos para que se sintieran como en casa, y así se sentían… El mundo del deporte tiene muchas cosas buenas pero algunas no tan buenas, el camino de estos tres amigos se tuvo que separar…

Unos meses más tarde te despiertas por la tarde después de una placida siesta y lees un mensaje en el móvil “Ha sucedido algo terrible”. Uno de los tres jóvenes jugadores de baloncesto ya no está entre ellos. Tu cabeza no para de pensar “es mentira” “esto no puede estar pasando” “hace nada hablé con el” “POR QUÉ?”, no sabes donde estas, que está pasando, no entiendes nada, no sabes cómo describirlo, te sientes impotente… No puedes contener las lágrimas recordando a ese amigo que ya no está contigo, es momento de reflexionar, llorar y recordar cada momento que pasaste con él. Esto es un pequeño homenaje a Rasmus Larsen, el se merecía mucho mas, y se lo voy a dar en mi día a día, recordando que formo parte de mi y agradeciéndole todo lo que me dio. Dicen que el hogar es aquel sitio donde uno se siente querido, durante mucho tiempo los tres amigos se unieron para poder crear un hogar y realmente lo consiguieron.

Rasmus siempre estará conmigo, es parte de mi familia, esa familia que creas mediante tus experiencias, esa familia que escoges para que formen parte de tu vida. Gracias por todo RAS.”

Homenaje de sus compañeros del Charleroi