Alberto Martín: Regreso a casa para coger impulso

Alberto Martín: Regreso a casa para coger impulso
En el Murcia

Javier Ortiz Pérez

Alberto Martín ha estado en las últimas temporadas en la Liga Endesa con el UCAM Murcia, pero lo que se dice pisar la pista, lo ha hecho poco. Una desgraciada rotura del tendón de Aquiles frenó la progresión de este base pequeño (1,80) pero con fama de inteligente que solo consiguió acumular 29 partidos ligueros (104 minutos) en el equipo murciano repartidos en cuatro campañas. Internacional en categorías inferiores, tuvo el honor de debutar en la máxima categoría con el Real Madrid.

Martín, que con 24 años tiene muchísimo basket por delante todavía, maneja un balón naranja con sus manos desde que tiene “uso de razón”, según cuenta. “Siendo prebenjamín empecé a jugar en mi colegio, el Santa Cristina, y luego en el Olímpico 64. Pasé al Canoe, en un equipo de amigos que estuvimos cinco años juntos. No di el paso de ir al Real Madrid hasta que tuve la obligación de decidir entre dedicarme a esto o seguir tomándomelo como un ‘hobby’. Al final, disputé algún torneo con ellos como cadete de segundo año y luego me incorporé de forma más efectiva como junior”, añade.

Llegó el 17 de febrero de 2013 y el Manresa visitaba el Palacio de los Deportes. “Fue todo muy rápido. Durante la semana ya me dijeron que iría convocado. Íbamos 20 arriba al descanso y Sergi Llull y Mirotic me empezaron a decir que me preparase. Fue quizás el momento más especial de mi carrera. Desde pequeño quería debutar en ACB y además lo hice con el mejor equipo de Europa”, señala.

Con la U16 en el Mundial

Obviamente, abrirse paso en aquel Madrid era muy complicado y buscó nuevos horizontes en Murcia, un periodo de cinco años que incluyó una cesión en el Clavijo (LEB Oro). “Lo recuerdo con muchos altibajos. Para mí fue saltar al mundo profesional. Hubo mucho trabajo, aprender a sufrir para ganarme el puesto en un equipo muy competitivo. La ciudad me acogió desde el primer día. Fuimos terceros en la Champions League y jugamos el ‘playoff’ de la Liga Endesa”. En el polo negativo, la grave lesión que le impidió disfrutar de más oportunidades.

Pero de todo se aprende, claro. “Ahora tengo mucha más madurez que cuando empecé. Soy un base que sabe leer los ‘tempos’ de partido y lo que necesita el equipo en cada momento. Creo que soy eléctrico y desbordo con facilidad. Hago bien el ‘pick and roll’. ¿Qué tengo que mejorar? Mi tiro de tres puntos. Estoy entrenando para ello”.

El pasado verano regresó al ZTE Real Canoe para jugar otra vez en LEB Oro, lo que él define como “un pequeño paso atrás para dar dos hacia adelante. No logré tener una continuidad de minutos tras la lesión y buscaba volver a disfrutar del baloncesto en Madrid, con mi familia, en un sitio donde ya había estado. Si sale una buena temporada, habrá ofertas de nivel más alto”.

Paralelamente, continúa estudiando Psicología y espera terminar más pronto que tarde. “Me apasiona. Leo mucho sobre ello y tengo amigos que estuvieron conmigo en la carrera que ya se han licenciado. En el futuro, también me encantaría seguir ligado al baloncesto, entrenar a niños, sobre todo técnica individual”, concluye.

En la actualidad, con el Canoe (Foto: Julia Martínez).