Charles Rhodes: Vertiginosa indisciplina en Zaragoza en 2012

Charles Rhodes: Vertiginosa indisciplina en Zaragoza en 2012
En su debut ante el Barcelona.

Javier Ortiz Pérez

Refuerzo ilusionante, rendimiento descendiente y rescisión de contrato sumaria. Las tres etapas las quemó Charles Rhodes en el CAI Zaragoza en apenas un mes, ya muy avanzada la temporada 2011-12. Pocas operaciones como la del fichaje de este ala-pívot de gran fama en el baloncesto asiático le han salido tan mal a la franquicia aragonesa en su historia. La mala imagen que dejó el jugador quizás haya tenido que ver en que no haya vuelto a jugar en España.

Transcurría marzo y el club buscó con insistencia un fichaje que pudiese paliar la ausencia de Pablo Aguilar, que arrastraba molestias en un hombro, en el puesto de ‘4’, aunque también podía ayudar como ‘5’. El elegido fue Rhodes, con fama de interior completo, enérgico, duro en el rebote y con mano en ataque. Se había formado en Mississippi State y, tras un año en Letonia, venía de ser uno de los mejores de la liga coreana (21 puntos y 11,6 rebotes en el Sonic Boom KT). Sus buenos deseos quedaron patentes en su presentación: “No me preocupa el periodo de adaptación, estoy en forma y voy a aprovechar la oportunidad que me da el CAI para competir en una de las mejores Ligas de Europa. Voy a hacer todo lo posible por que sea un éxito. Estoy listo para aprovechar la oportunidad, no puedo esperar para salir a jugar. Voy a intentar adaptarme lo antes posible estos dos días a los sistemas y a lo que me pida el entrenador para estar en las mejores condiciones”.

Aunque retrasó más de la cuenta su llegada, su debut en la jornada 28 fue esperanzador. 11 puntos y 12 rebotes en 21 minutos aunque su equipo naufragó miserablemente ante el Barcelona (49-68). Pero a partir de entonces todo fue deteriorándose. Al añorado José Luis Abós le creó más de un quebradero y en los tres siguientes partidos su papel fue decreciendo: 6, 5 y 3 puntos en 14, 14 y 17 minutos ante Joventut, Fuenlabrada y Bilbao.

Fuera de la cancha estaban pasando cosas demasiado raras y el 28 de abril el club hizo pública una decisión: rescindir el contrato que unía a ambas partes. El Periódico de Aragón aludió directamente a “reiteradas faltas de disciplina” de Rhodes, que incluso “se negó a entrenarse con el equipo” el viernes anterior. “Llegó tarde a más de una sesión preparatoria, tuvo problemas con la autoridad, sus salidas nocturnas fueron constantes y en ningún momento encajó en el equipo”, añadía la información.

 Campeón en 2017 en Filipinas.

El comunicado del club no le puso paños calientes a la situación ni desde luego le deseó suerte para su futuro, como suele pasar en el momento de las despedidas. Habló abiertamente de “algún acto de indisciplina que no forma parte de la fisosofía reclamada por el CAI Zaragoza”. 

Desde entonces apenas ha salido de un baloncesto en el que siempre ha sido importante: el de Asia. Las excepciones fueron unos meses en Turquía tanto en 2012 como 2014 en el Royal Hali Gaziantep y el Akhisar Belediyespor. Por lo demás, varios equipos en Corea del Sur y Filipinas, donde fue campeón liguero en 2017 con los San Miguel Beerman y hasta llegó a ofrecerse para jugar con la selección. Esta temporada ha ido al Shiga Lakerstars de la B1 japonesa. Lo curioso es que, al menos públicamente, no ha trascendido que haya liado tantas como lió el Zaragoza durante un mes. Con 34 años y a ese nivel puede seguir todavía un buen tiempo en las pistas.