Melvin Robinson: Desastre clamoroso en Valladolid en 1993

Melvin Robinson: Desastre clamoroso en Valladolid en 1993
Jugando contra el Real Madrid.

Javier Ortiz Pérez

Para olvidar los pocos meses que pasó Melvin Robinson en España, concretamente bajo la disciplina del Forum Valladolid 93-94. La decepción fue enorme con él: no era habitual por aquel entonces (ni tampoco demasiado ahora) firmar un contrato de dos años con un norteamericano, y menos un club mediano como era entonces el de Pucela. El desastre que protagonizó este pívot de 2,07 y gran corpulencia fue doble: en la pista y fuera de ella.

¿Resultó exagerada aquella apuesta tan rotunda por él? Con el tiempo, parece que sí. Ni antes de llegar a orillas del Pisuerga ni después tuvo una carrera de cierto relieve. Formado en Arizona State (90-92), fue uno de esos jugadores que cada verano tenía entre ceja y ceja entrar en la NBA y luchaba por ello en los ‘training camps’. En 1992 lo intentaría en el de los Bucks y posteriormente en los de Minnesota (1994), Seattle (1995) y Toronto (1996). Disputó algunos partidos de pretemporada, pero nunca uno oficial. No siempre el que la sigue, la consigue.

La de Valladolid era su primera aventura europea tras un paso obligado por la CBA. Y el pinchazo fue notorio desde la primera jornada, con el equipo acumulando derrota tras derrota y él siendo intrascendente en los encuentros, que serían 13 en  total antes de ser cortado. Solo en las jornadas 5 y 6 ante León y Manresa superó los 10 puntos de anotación (dos de sus únicas tres victorias en España, curiosamente).

Fuera de la cancha (aunque obvio que todo está interrelacionado) también falló. Sus retrasos e incluso ausencias a los entrenamientos se hicieron habituales y llegó a acumular siete expedientes disciplinarios. A Samuel Puente, su entrenador, le tenía sencillamente harto y de nada sirvieron sus advertencias públicas: “O entra  en la dinámica del equipo o saldrá del mismo”. Pero nada.  En la jornada 12, ante el Andorra, tuvo una última oportunidad: permaneció los 40 minutos en pista, quedándose en 7 puntos (3/7 en tiro) y 8 rebotes. En la siguiente, ante el Murcia, ya parecía estar sentenciado (11 minutos). Su puesto, tras firmar unos oscurísimos 6,6 puntos y 5,8 rebotes en 25 minutos, se lo terminaría quedando John Shasky. Un dato buenísimo es que fue eliminado por faltas en seis de los encuentros y en otros seis acumuló cuatro faltas.

La costosa rescisión de su contrato ocasionó una importante crisis interna colateral, con el secretario técnico del club, Arturo Seara, llegando a presentar su dimisión irrevocable. También se marcharía el propio Samuel Puente, pero eso no evitó que el equipo acabase ocupando plaza de descenso. Y eso que tenía a dos jugadorazos extranjeros como Oscar Schmidt y Andrei Fetissov y nacionales valiosos como Lalo García o Jacobo Odriozola.

Recibiendo la bronca de Samuel Puente.

La carrera de Robinson continuó sin demasiada gloria, entre sus constantes intentos fallidos por entrar en la NBA y ligas más bien modestas (Uruguay, Polonia, Finlandia, Canadá, Jordania, Kosovo, las extintas IBA y USBL). Sí que se asomó un par de veces a la competición turca con el Mydonos Ankara y el Goztepe Izmir. Los Loros de Colima, en México, fueron su último club en 2005.

¿Qué es de él? A veces ‘googlear’ te da sorpresas maravillosas y otras, decepciones y vacío. En su caso, si lees Wikipedia te remite a un reportaje en 2014 en el que se contaba que ejercía de entrenador en un colegio judío de Nueva York, el Heschel School. Pero es un error: no es ese Melvin Robinson, sino otro ex jugador. Sobre él actualmente, la nada más absoluta.