Gustavo de Teresa: Base-médico pucelano con inquietudes

Gustavo de Teresa: Base-médico pucelano con inquietudes
En el Vetusta de Oviedo 1992-93.

Javier Ortiz Pérez

Gustavo de Teresa es uno de los ex jugadores más difíciles de descifrar entre los que hayan pasado por la Liga. Aunque también ha tenido contacto con el baloncesto trabajando para el Estudiantes, su actividad profesional ha estado centrada en la medicina orientada a la alimentación. Está considerado un experto en ello, ofreciendo numerosas conferencias y talleres sobre cómo están íntimamente relacionadas la salud y la comida que ingerimos. Y también se le ha presentado en ocasiones como “investigador científico-espiritual”, con muchas inquietudes.

En su etapa en las canchas fue un base bastante prometedor, aunque nunca llegó a hacerse un hueco efectivo en el equipo de su ciudad, Valladolid. Comenzó a jugar en el Maristas de la capital pucelana, entonces vinculado al Forum Filatélico. Jugador con fama de cerebral y mucha clase, debutó con el conjunto morado cuando apenas tenía 18 años, en la temporada 90-91. Algo aprendería en todos los aspectos de Juan Antonio Corbalán, otro ilustre doctor que descolgó las botas aquella campaña para jugar en Pucela.

Curiosamente, fue el mejor año en la élite de Gustavo de Teresa, con 16 encuentros, porque los otros tres en los que volvería a disfrutar de minutos lo haría en menor medida (3 partidos en la 91-92, 5 en la 95-96 y 9 en la 96-97). Sus 33 puntos en total (tantos como choques dispuados) indican que estuvo tímido a la hora de mirar a canasta. Entre medias tuvo un periodo intermedio en Primera B con Vetusta de Oviedo y Fuenlabrada con el objetivo de coger experiencia.

Ahora, ya como médico, los intentos para charlar con él han resultado en vano. Lástima porque parece un tipo con un pensamiento diferente, crítico con el mundo actual. En 2010 sí se publicó una entrevista en la web de la Universidad de Vigo en la que decía cosas como “una sociedad madura no puede esperar cuatro años para que su opinión tenga un impacto en el sistema (a través del voto democrático), pero, por el contrario, debería estimular a sus ciudadanos a tomar decisiones todos los días”. Según su versión, “la comida una de las principales herramientas de transformación personal y social porque, a través de ella, votamos seis veces al día”. “La esencia de la autogestión de la salud es recuperar la soberanía sobre nuestras decisiones y esa recuperación proviene de la conciencia de la que podemos tomar la firme determinación de hacer algo”, explica.

En el 2010 tras impartir una conferencia-taller sobre alimentación (Foto: Universidad de Vigo).

Lamenta que “cinco o seis grandes empresas están monopolizando el mercado internacional de alimentos y, por coincidencia, son las mismas transnacionales que incluso la legislación más estricta permite la existencia del llamado secreto comercial, la trampa en el etiquetado de los alimentos y la presencia en el mercado de miles de toxinas”. Aparte de esta especialidad, también es médico de familia.

Su relación con el baloncesto hay que buscarla en el ya lejano 2005, cuando fue el médico del Estudiantes dentro de un cuerpo técnico que lideraba Juan Antonio Orenga. También tuvo ese papel en algunas selecciones de categorías inferiores, como la U20 de Javier Imbroda en el Europeo de Turquía en 2006.