Cedric Glover: Interior bajito y compacto… con dos descensos en su haber

Cedric Glover: Interior bajito y compacto… con dos descensos en su haber
Cedric Glover con el paso del tiempo

Javier Ortiz Pérez

Sólida huella dejó Cedric Glover en España: la de un interior quizás no muy alto (2,02), pero sí compacto, duro y esforzado, tanto en el Breogán como en el Murcia. Lo suyo tuvo un componente de sorpresa porque no traía un gran currículum tras él, pero supo dar justo lo que se pedía a cada momento. Y eso que no faltaron dificultades, como una grave lesión al poco tiempo de llegar a Lugo. Eso sí: no puede estar nada contento colectivamente porque sus dos únicas campañas completas aquí se saldaron con el descenso de categoría.

Tiene pinta de que el ‘Breo’ confió mucho en él. Le fichó en diciembre de 1993, en plena campaña, pero solo pudo disputar cinco encuentros, en los que rindió a gran nivel. En el último de ellos, frente al OAR Ferrol y cuando llevaba 20 puntos y 5 rebotes en 20 minutos, se rompió el talón de Aquiles y ya fue baja para el resto de la temporada. Pues bien, el club decidió renovarle de cara a la campaña 94-95, a lo que él respondió con creces a título individual. Sin embargo, pero el equipo bajó (último de la liga regular con diez triunfos y 3-2 ante el Girona en el ‘play-out’).

 Breogán 94-95.

A Galicia había llegado después de una discreta carrera universitaria (cinco años en Cincinnati con otra lesión de por medio) y tres temporadas en Europa, la primera en Israel y las dos siguientes en el Estrelas da Avenida lisboeta. Sin ser un gran anotador, sino más bien alguien ‘de rompe y rasga’, tenía enorme facilidad para acercarse a las dobles figuras en cada partido.

Cuando se marchó de Lugo en 1995 vivió un paréntesis de nuevo en Israel, en el Hapoel Safat, pero España le reclamó de nuevo vía Murcia, donde siguió a lo suyo como un martillo pilón y, lo que es mejor, sin problemas físicos. A nivel de equipo, la temporada fue de nuevo desastrosa: solo cinco victorias en 34 partidos de liga regular y un 3-1 ante el Ourense en el ‘playoff’ de permanencia que le llevó al descenso por segunda vez. Pero no hay mucho que reprochar a Glover, con diferencia el jugador más valorado de un equipo que prácticamente solo acertó con él cuando acudió al mercado. Entre esta etapa murciana y la que vivió en el Breogán totalizó 84 partidos ACB con 15,2 puntos y 8,1 rebotes de promedio en 33 minutos en cancha.

Murcia 96-97.

Ocurrió entonces algo inesperado: jugó unos pocos partidos en el Olimpia de Venado Tuerto argentino y se retiró cuando apenas había cumplido los 31 años. A no ser que mediasen nuevas lesiones de por medio, resultó como mínimo extraño que ya no jugase más de forma profesional.

¿Y ahora? Aparte de prometer en vano durante años que respondería a nuestras preguntas, vive en Macon, en el estado de Mississippi (aunque él es de Ohio, por cierto) y es jefe de ventas de un concesionario de coches, el Jeff Wyler Fairfield Cadillac Kia Nissan.

 

Con sus hijos, que juegan al fútbol americano.