Stanko Barac: Traspasado justo antes de su decadencia

Stanko Barac: Traspasado justo antes de su decadencia
Stank Barac con el paso del tiempo

Javier Ortiz Pérez

¿Está retirado Stanko Barac? Tiene 33 años, lo cual es una edad respetable, pero desde luego no imposible para seguir en las pistas. Pero lo que llama la atención es que en las tres últimas campañas no se ha vestido de corto, lo que hace sospechar que un adiós que nunca ha anunciado públicamente.

A Barac, un larguísimo ‘5’ de 2,17, lo  tuvimos en España unos cuantos años, y fue evolucionando muy positivamente. Poco se pareció el jugador torpe que fichó el Baskonia en verano del 2007 y tuvo que ceder al Valencia Basket al que acabó traspasando en 2011 al Efes por un buen dinero. Esa lenta maduración es muy ‘marca de la casa’ en Vitoria, donde se suele tener paciencia con este tipo de talentos jóvenes.

 Con el Siroki, antes de llegar a Vitoria.

Nuestro hombre nació en Mostar (Bosnia) antes de la desmembración de la antigua Yugoslavia, pero es croata. Tenía un buen cartel cuando el Baskonia apostó por él (cinco años de contrato nada menos) cuando jugaba en el HKK Siroki, pero todavía era claramente un jugador por hacer. De hecho, en aquella cesión en Valencia tuvo un papel bastante oscuro (5,4 puntos y 3,4 rebotes en 15,4 minutos). Cuando volvió al Buesa Arena la siguiente campaña dispuso todavía de menos tiempo en cancha y se lesionó a menudo, lo que llegó a hacer dudar sobre si realmente no había sido una mala inversión.

Las cosas empezaron a cambiar en la 2009-10 y terminaron de eclosionar en la 2010-11, cuando ya firmó unos interesantes 11,7 puntos y 7 rebotes en 23,9 minutos. Se había convertido en pieza clave y firmó tres años más, pese a que su relación con Dusko Ivanovic era, como mínimo, complicada (vaya tópico, ¿no?). Muy comentada aquella que le soltó el técnico en un tiempo muerto: “Tú ayudas más en el banquillo”. A pesar de ser grande, se le reprochaba cierta falta de contundencia.

Cedido en el Valencia Basket.

El club vasco se dejó convencer por la potente oferta turca quizás pensando en que podría encontrar un repuesto similar. Acabaría siendo una decisión absolutamente acertada. En el Efes estuvo dos años y Barac naufragó miserablemente: volvieron las dificultades a nivel físico y no cumplió el contrato entero. Tras más de un año sin jugar, intentó relanzar su carrera en el Cedevita y en la 2015-16 no destacó especialmente en el Armani Milano en la que ha sido su última experiencia en las pistas. Posteriormente se llegó a hablar de un interés por parte del Obradoiro, pero aquello nunca fructificaría.

También amagó un par de veces con acabar en la NBA, pero tampoco acabó allí. Sus derechos, adquiridos por Miami Heat en el ‘draft’ de 2007 (número 39), han ido pasando de mano en mano para cuadrar traspasos y ahora son de los Dallas Mavericks. Parece que cuando más cerca ha estado de jugar en América fue en verano del 2015 con los Pacers, llegándose a anunciar que haría la liga de verano con ellos. Nunca fue así.

Al menos hemos tenido un Barac por España la pasada temporada: su hermano Boris Barac, que es más bien un ‘4’, llegó en febrero al Iberostar Palma y colaboró muy bien a que su equipo alcanzase la final por el ascenso ante el Bilbao Basket (10,1 puntos y 4,2 rebotes).

 

Tres temporadas en el Baskonia.