Robbie Hummel: Baloncesto solo hasta los 28 de un ‘rookie’ en Santiago

Robbie Hummel: Baloncesto solo hasta los 28 de un ‘rookie’ en Santiago

Javier Ortiz Pérez

Pocas noticias más tristes en el baloncesto que la que se da cuando un jugador todavía joven se ve obligado a retirarse por culpa de las lesiones. Fue el caso de Robbie Hummel hace dos años. Solamente tenía 28, pero terminó abandonando porque los problemas físicos que siempre le acompañaron se agravaban cada vez más.

En Santiago en la 2012-13.

A Hummel le dio tiempo a jugar en España. Fue en su primera temporada como profesional, la 2012-13, en el Blusens Monbus-Obradoiro. El habitual buen ojo de los gallegos para jugadores fuera del radar habitual se mostró una vez más con un jugador que en la universidad de Perdue había alternado años buenos con otros en los que apenas pudo jugar (dos roturas del ligamento cruzado anterior, nada más y nada menos).

Un último buen año ‘senior’ le situó en el puesto 58 del ‘draft’ de 2012, elegido por los Wolves, pero él firmó en Santiago, donde debutaría con un par de meses de retraso por, cómo no, una lesión. Pero cuando lo hizo, cumplió sobradamente. Era un ‘4’ polifacético que combinaba bien el sacrificio defensivo con la puntería en ataque. Acabaría aquella campaña con 10,1 puntos de media en 20 minutos y un estupendo 41% en tiros de tres puntos. También ayudó en el rebote (3,8).

Tuvo algunos momentos de gloria, como la victoria en la pista del Real Madrid (61-64) con un 19+7 (25 de valoración) en 24:33 en cancha. “Ha sido probablemente mi mejor partido”, comentó. Aquella temporada se recordará porque el conjunto dirigido por Moncho Fernández consiguió superar a domicilio a los cuatro equipos españoles que entonces estaban disputando la Euroliga (Madrid, Barça, Baskonia y Unicaja). Por lo que parece, estuvo feliz en Santiago: “Es un gran sitio para visitar y para aprender sobre la cultura europea. Es maravilloso para vivir. Yo he estado en muchas ciudades en Estados Unidos, pero nunca había estado tanto tiempo en otra ciudad y pienso que Santiago es un sitio de una gran importancia cultural, con muy buena comida y además me está sirviendo para seguir practicando y aprendiendo español. Aquí estoy muy contento, aparte de poder jugar al baloncesto. Todos los compañeros tenemos una buena amistad y somos un equipo muy unido”.

Dos temporadas con los Wolves.

En Minnesota no le habían borrado de la agenda y allí que fue durante las dos siguientes campañas, jugando al lado de Ricky Rubio. No pasó de ser un hombre de rotación (solo 9 titularidades en 98 partidos), pero promedió 14,3 minutos (dispuso de menos tiros que en España y se quedó en 3,9 puntos).

En verano del 2015 eso no le llegó para obtener ofertas sólidas, así es que regresó a Europa. Milán y Khimki fueron sus últimas estaciones antes de retirarse. “Después de mi segunda rotura del ligamento cruzado anterior en ocho meses cuando estaba en Purdue, no sabía si podría volver a jugar al máximo nivel otra vez. Me siento afortunado de haber podido hacerlo estas cinco últimas temporadas (…).La triste realidad es que he tenido problemas para no caer lesionado desde mi segundo año en la universidad. La temporada pasada fue difícil al vivir en el extranjero. Llegó al punto en el que muchas noches me planteé si tenía sentido seguir jugando si no estaba al 100%”, comentó en su comunicado público, en el que también anunciaba que su nuevo trabajo estaría en comentar partidos de la NCAA para The Big Ten Network y ESPN. “Estoy emocionado para empezar esta nueva etapa de mi vida”, concluyó.

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En una intervención televisiva en la actualidad.