Taurean Green: Calidad (e irregularidad) en Zaragoza y Gran Canaria

Taurean Green: Calidad (e irregularidad) en Zaragoza y Gran Canaria

Javier Ortiz Pérez

A veces sublime y a veces, siendo generosos, disperso. La trayectoria de Taurean Green en la Liga Endesa resultó de una irregularidad a veces desquiciante: siempre se vio que el chico tenía una inmensa calidad, ritmo y físico para ser un base dominante en la liga, pero no le supo sacar partido con continuidad. Así es que su aventura aquí quedó en dos años y medio, el primero en Zaragoza y el resto en el Gran Canaria. En la isla pasó de ídolo a repudiado en relativamente poco tiempo, un poco expresión de lo que él transmitía.

Zaragoza 2008-09.

Del hijo de Sidney Green (un ‘obrero’ que jugó desde 1983 a 1993 en varias franquicias de la NBA) habíamos oído bastantes cosas antes de que llegase a España: importante en los dos títulos seguidos de los Gators de Florida (2006 y 2007, junto a gente como Al Horford, Corey Brewer y Joakim Noah) y competidor directo de Sergio Rodríguez en Portland Trail Blazers en la 2007-08. Al final fue el ‘Chacho’ el que se llevó los minutos que dejaban los titulares, lastrado quizás nuestro protagonista de hoy por una posición demasiado baja en el ‘draft’ (52). En plena campaña fue traspasado a Denver, donde tampoco le fue mejor. Y se marchó de la NBA para no volver con solo 17 encuentros en su haber.

Fue entonces cuando le incorporó el CAI Zaragoza, donde ofreció un rendimiento de menos a más. Lógico teniendo en cuenta que era su primera experiencia en el baloncesto europeo. Curioso que tuviese casi mejor porcentaje en triples (42%) que en tiros de dos (45%). En aquellos días se marcó una declaración llamativa: “El baloncesto en Europa es más físico, aquí los bloqueos son muy duros, hay bastante más contacto y más faltas que en la NBA”. El equipo acabaría bajando: él estuvo gris el día que se jugaba la permanencia, en casa contra un Murcia que tenía casi como único base al joven José Marco.

Se marchó a Grecia (AEK Atenas), pero España volvió a reclamarle en la 2010-11, y esta vez todo fue bien… durante poco más de un año. Pese a que le costó arrancar, en su primera temporada se convirtió en el líder del equipo, con algunas exhibiciones como el día que lideró una gran remontada ante el Real Madrid o los 20 puntos que clavó para asaltar el Bilbao Arena.  No pudo acabar la campaña por la rotura de un metatarsiano, pero continuaría en el equipo… con poca fortuna.

 Gran Canaria 2010-12.

Su entendimiento en la 2011-12 con Pedro Martínez resultó escaso, consecuencia seguramente de un acierto paupérrimo. Llevaba 6 de 39 en triples en la decimocuarta jornada y empezaba a quedarse fuera de la rotación cuando se llegó a un acuerdo para rescindir su contrato. Acababan ahí 75 encuentros en la Liga Endesa con 8,6 puntos y 2,8 asistencias en 23 minutos en pista.

Han pasado ocho años y no ha vuelto, aunque no se ha movido de las grandes ligas europeas en todo este tiempo: Turquía (Tofas Spor Kulubu), Italia (Barcellona y Avellino), Grecia (de nuevo AEK), Israel (Antibes) y sobre todo Francia (Limoges, Villeurbanne y la pasada campaña, Antibes). Siempre con lo mismo juego ofensivo y valiente que le caracterizó por aquí. Su batalla siempre ha girado alrededor de estar centrado, porque, como ya vimos en Zaragoza y Las Palmas, cuando no es así es de esos jugadores que resta más que suma.

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