Nikos Vetoulas: El modesto griego que desbancó al joven Dragic en Murcia

Nikos Vetoulas: El modesto griego que desbancó al joven Dragic en Murcia

Javier Ortiz Pérez

La vida da muchas vueltas. Ahora mismo parece increíble recordar que un base titular absolutamente consolidado en la NBA como Goran Dragic fuese prácticamente marginado en el Polaris Murcia de la temporada 2006-07 por un griego bastante desconocido y veterano como era Nikos Vetoulas, nuestro protagonista de hoy.

Todo, claro, en su contexto. Dragic era entonces un chico muy joven, una promesa que estaba cedida por el Baskonia que todavía no había cumplido los 21 años. Le costó mucho entrar en la dinámica que exigía Manolo Hussein y el otro base, Anton Gavel, tampoco tenía mucha experiencia. Los resultados iban a trompicones y para colmo Dragic tenía problemas físicos, así es que el club decidió reforzar esa posición con un jugador de 33 años que aseguraba veteranía.

La penúltima camiseta de Vetoulas fue la murciana. La mayor parte de su carrera, iniciada como portero de fútbol, había transcurrido en su país: Apollon Patras, PAOK Salónica, Near East, Ionikos, Aris, AEK Atenas… Su única experiencia fuera habían sido dos años en Udine. Y en la selección tuvo poco recorrido más allá de unos Juegos del Mediterráneo. Jugaba en el AEK cuando Miguel Ángel Morate, entonces director deportivo del Polaris, apostó por él, primero con un contrato temporal y luego ya con otro hasta final de temporada.

En el AEK Atenas. 

El griego tuvo un partido realmente brillante ante el Girona (13 puntos en 23 minutos), pero en general no llamó mucho la atención. Entró y salió un par de veces en las convocatorias y adelantó a Dragic en las preferencias de Hussein, que siguió prefiriendo a Gavel como titular. “Aportaba consistencia y sabía de qué iba el tema”, recordaba hace unos meses Xavi Sánchez Bernat en ‘Gigantes del Basket’, en un reportaje en el que otro excompañero, Pedro Fernández, decía que el entrenador “cruficaba” al esloveno.

Pese a todo, y a amarrar un cómodo duodécimo puesto, pocos se plantearon la renovación de Vetoulas (4,1 puntos y 2,4 asistencias en 17 minutos de media, tirando mucho y bastante mal de tres puntos, 28%). 

Estaba en las últimas como jugador porque solamente estuvo en las pistas un año más, jugando de nuevo en Udine. Parece uno de esos tipos que, incluso en activo, tiene ya un entrenador en la cabeza.

Justo después de retirarse consiguió ser ayudante en el Aris y después no le ha faltado trabajo como técnico jefe: cinco años en el Apollon Patras que incluyeron un ascenso a la máxima categoría y etapas más cortas en Suiza (Massagno), Chipre (Rethymno Cretan Kings) y obviamente Grecia (Promitheas Patras, Kolossos Rodou y, en la actualidad, Ionikos Nikaias). Allí es considerado como un técnico de renombre, aunque le falta dar el salto a uno de los grandes banquillos helenos.

Quizás en el futuro lo haga. De momento, puede que, para motivar a sus jugadores, cuente de vez en cuando que él consiguió hace unos años postergar a una actual estrella de la NBA a base de esfuerzo y saber estar.

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