Chris Quinn: Valencia le quiso tras un mes, pero él rechazó continuar

Chris Quinn: Valencia le quiso tras un mes, pero él rechazó continuar

Javier Ortiz Pérez

Chris Quinn logró demostrar sus buenas cualidades como base tirador al tiempo que director durante el tiempo que pasó en el Valencia Basket, en el arranque de la temporada 2012-13, pero rechazó seguir en el equipo. Firmó un contrato por un mes, para paliar las bajas que sufría por entonces el equipo ‘taronja’, y su rendimiento resultó positivo, ofreciéndole el club continuar. Él dijo que no alegando motivos personales. Deseaba volver a su país.

Lanzando con el Valencia Basket. 

Se confirmó que Quinn más bien era uno de esos jugadores no egoístas que prefieren no lanzar a lo loco si no saben casi seguro que van a anotar. Sus porcentajes fueron excelentes: 50% en tiros de tres (6 de 12) y 80% en los de dos (8 de 10), promediando 9,3 puntos en 20 minutos. Ese perfil hasta le permitía jugar de ‘2’ en ocasiones, pese a que físicamente no era ningún portento con su 1,88. A un entrenador tan exigente como Velimir Perasovic le convenció por completo, lo mismo que a la hinchada.

En la NBA con los Nets. 

Su llegada resultó una buena oportunidad en el mercado, ya que acababa de ser cortado en la pretemporada de los Utah Jazz. Era un director de juego con auténtica amenaza desde lejos siempre que tuviese buenas posiciones. Fueron sus únicos cuatro partidos en España. Y es que en general pisó poco Europa. La campaña anterior estuvo en el Khimki, con el que se enfrentó al Valencia en la final de la Eurocup, y nada más.

Peleó siempre por conseguir un puesto consistente en la NBA. No lo terminó de lograr, aunque sí puede presumir haber jugado 241 encuentros en total (solo 26 como titular, 4,5 puntos en 13,7 minutos). En su etapa de formación, chocó con el protagonismo arrollador de LeBron James en los ‘high schools’ de Ohio y después apuró los cuatro años de universidad en Notre Dame, donde se convirtió en un jugador muy querido como capitán.

Sus mejores momentos fueron en su segunda temporada en Miami Heat, la 2007-08, porque después no se asentó ni en New Jersey, ni en San Antonio, ni en Cleveland. Allí disputó sus últimos partidos en 2013, optando por retirarse, con solo 30 años. Tan buen recuerdo había dejado en Valencia que el club volvió a intentar ficharle aquel verano, de nuevo sin éxito. Ya no encestaría nunca más en su vida, aunque por el baloncesto sigue muy presente en su vida.

Y es que pasó inmediatamente a los banquillos, donde está desarrollando poco a poco una carrera emergente. Entró primero de asistente en la universidad de Northwestern, en Illinois, y desde 2014 ocupa labores similares en los Heat, donde es uno de los principales hombres de confianza de Erik Spoelstra, que le ha dado la responsabilidad de dirigir al equipo en las últimas ligas de verano. Hay unas imágenes curiosas de él defendiendo a Dwyane Wade en un ‘uno contra uno’.

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Como entrenador de Miami en la liga de verano (Foto: Sun Sentinel).