Drew Sullivan: Suplente en Badalona y experto ahora… en jiu-jitsu

Drew Sullivan: Suplente en Badalona y experto ahora… en jiu-jitsu

Javier Ortiz Pérez

Pese a su condición de hombre muy respetado en el baloncesto británico, con cuya selección llegó a ser olímpico y capitán, no le fue muy allá a Drew Sullivan en su única experiencia en España. Hay que encontrarla en la temporada 2006-07 en el Joventut a las órdenes de Aíto García Reneses.

Se trataba claramente de un jugador complementario, fuerte físicamente y versátil a nivel defensivo, a lo que añadía su condición de comunitario. Sin embargo, muy pocas veces logró trascender de la condición de cuarto hombre de la rotación. Nacido en Londres, su formación transcurrió íntegra en Estados Unidos, con especial mención a sus cuatro años en la universidad de Villanova (1999-2003).

Con el Joventut 2006-07. 

Cuando regresó a Europa, jugó primero en Holanda y después en Inglaterra. Sus dos buenos años con los Guildford Heat (participarmente la segunda, siendo MVP de la liga local) gustaron en Badalona. También le recomendó su compatriota Andy Betts, que habló maravillas de sus virtudes. “No pienso desaprovechar la oportunidad que me ofrece el DKV de jugar en España, me atrae mucho todo lo referente a la Liga Endesa. Aquí la liga es mucho mas fuerte que la inglesa, espero poder adaptarme con facilidad, y la ayuda de Betts, al equipo lo mas pronto posible. Haré lo que el entrenador me diga, quiero ayudar al equipo en lo que sea necesario para conseguir los objetivos previstos. Me considero un jugador de equipo, juego intenso, soy un tipo de jugador al que le gusta hacer bien las cosas y cumplir con la misión que el coach me encomiende”, dijo cuando se anunció su incorporación.

La realidad fueron unos números flojos a todas luces: 3 puntos y 1,5 rebotes en 13 minutos en la pista. Solo una vez superó la decena. Para más inri, se lesionó durante dos meses entre la recta final de la liga regular y el inicio de los ‘playoffs’. Sí consiguió regresar a tiempo para ese momento decisivo, pero tenía por delante a Robert Archibald, Dmitry Flis, Andrew Betts y Charles Gaines para posiciones interiores.  Por mucho que a Aíto le gustase jugar con 11 o 12, fue difícil encontrarle un hueco significativo.

Con la selección británica.

Después tuvo experiencias en las ligas belga (Dexia Mons), rusa (Samara) y chipriota (Apollon Limassol) antes de regresar definitivamente a su país, donde jugó con Newcastle Tigers, Mersey Tigers, London Lions y Leicester Riders, con los que acumuló otro MVP en 2013. Este fue su último equipo en la temporada 2016-17.

Sin que su retirada se haya hecho oficial y ya con 39 años, todo hace indicar que se dedica ya más a otro deporte que no es el baloncesto: el jiu-jitsu, un arte marcial de larga tradición que, asegura, le ayudó mucho en su carrera para obtener flexibilidad y concentración. Tanto es así que ahora es él quien da lecciones en un centro radicado en Leicester.

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Proclamado vencedor de un combate de jiu-jitsu.