Ian Lockhart: Estreno espectacular y despedida sonrojante en Granada

Ian Lockhart: Estreno espectacular y despedida sonrojante en Granada

Javier Ortiz Pérez

Vaya tela lo de Ian Lockhart en Granada. 22 puntos y 17 rebotes en su debut ante el León, en la quinta jornada; 4 puntos y 8 rebotes en su despedida, ante el mismo rival, en la vigesimosegunda. Fue una decepción terrible ver cómo un jugador de tremenda calidad, que había sido importante a nivel continental, se iba marchitando en lo que sería su única experiencia en España (temporada 98-99).

Lockhart había sustituido a Antonio Harvey, en plan revulsivo, y al principio cumplió con creces. Jugaba con una actividad grandiosa, que hacía mover su cuerpo con una agilidad decisiva en los dos lados de la cancha. Pero, claro, desmotivado y descentrado era todo lo contrario: una rémora. Sus problemas disciplinarios durante los tres meses que pasó en la ciudad de La Alhambra en aquella campaña (hasta cinco expedientes acumuló) terminaron llevándole a ser él el sustituido, en su caso por Darvin Ham. En 18 encuentros promedió 10,5 puntos y 9,1 rebotes en 31 minutos, con un 54% en tiros de dos.

Con el Granada 98-99.

Sus relaciones fueron tensas con los dos entrenadores que tuvo: primero Miguel Ángel Martín y después Iñaki Iriarte. Se cuenta que una de los detalles poco serios que protagonizó fue que solía llevar a su hijo a los entrenamientos mientras su mujer se iba de compras… e interrumpirlos cada vez que el niño, bastante inquieto por lo que parece, necesitaba ir acompañado al baño.

Era ya un jugador muy conocido por entonces. Nacido en Bahamas y formado en la universidad de Tennessee, pertenece al estrambótico grupo de jugadores que ha disputado un solitario encuentro en la NBA. Fue en su primera temporada como profesional, la 90-91, con los Phoenix Suns. En apenas dos minutos ante Utah Jazz logró anotar cuatro puntos, pero no tuvo continuidad. 

Al menos siempre podrá presumir que jugó al lado de leyendas como Kevin Johnson, Tom Chambers, Eddie Johnson o Dan Majerle y enfrente de Karl Malone y John Stockton, aunque, bien pensado, es probable que no llegase a coincidir con ninguno porque el marcador del partido fue muy holgado (96-119 para los Suns, terreno abonado para sacar a los muy suplentes).

Su viaje a Europa tendría muchos dólares y prestigio, alternando equipos importantes como el Pau Orthez y el Roma con otros más modestos como el Módena, el Pagrati y el Ampelokipi. De Grecia, del Near East, venía cuando fichó por el Granada. Italia fue su principal lugar de operaciones con Pistoia, Imola y Roseto acogiendo sus saltos hasta el 2003. 

Otra de sus características era que apenas descansaba en todo el año, ya que enlazaba las ligas del ‘Viejo continente’ con de la Puerto Rico. Allí acumuló títulos colectivos e individuales y se permitió retirarse con 44 años, en 2011, en el Piratas de Quebradillas. También hizo sus primeros pinitos como entrenador como ayudante de la selección femenina y hasta llegó a nacionalizarse.

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