Jaume Corcoy: Elección acertada entre el baloncesto y la vida profesional

Jaume Corcoy: Elección acertada entre el baloncesto y la vida profesional

Javier Ortiz Pérez

Repasamos la trayectoria e historia de Jaume Corcoy. Uno de esos jugadores que llegaron fugazmente a la élite tras destacar en categorías inferiores. Al final a sus espaldas cuenta con un único partido en la lejana temporada 85-86 con el Cacaolat Granollers. Aquellos dos minutos ante el Cajamadrid fueron los únicos de este escolta de 1,88 en la Liga, aunque también llegaría a debutar en la Copa Korac en un equipo que entonces entrenaba el desaparecido Chus Codina.

Con el Cacaolat Granollers.

Corcoy se inició en el baloncesto en el colegio Escola Pia de su localidad natal, Sabadell. Tenía 10 años y progresó física y técnicamente muy rápido hasta el punto que, con 14, el Joventut le fue a buscar para becarle. “Estuve hasta los 16 en Badalona y vivía y estudiaba allí”, recuerda. Estaba encuadrado en una generación potente que ganó los torneos de Onil y L’Hospitalet y consiguió el subcampeonato de España.

Con 17 llegaron nuevos aires en su vida, aunque no muy lejos. La fuerte competencia le empujó a marcharse a Granollers, donde veía más futuro. La decisión en principio no fue mala, incorporándose al primer equipo en el papel de joven que ayuda en los entrenamientos, pero no encontró los minutos que había soñado. “En ese momento estaba molesto porque no jugaba”, apunta. Pero luego, claro, el tiempo da otra visión de las cosas: “Una cosa es debutar y otra, llegar a jugar, pero, con perspectiva, pienso que fue un lujo llegar ahí”.

En verano de 1986 llegó una decisión clave en su vida. “Tenía ofertas para ir a jugar al Pamesa Valencia, a Girona, a Santander, pero me quedé para estudiar Empresariales. En la vida muchas veces tienes que elegir”. Y más bien se conformó con estar en equipos de Segunda como Sant Josep de Badalona, Mollet y Sabadell, aunque él siente que tenía nivel como para haber jugado en Primera B.

“A veces pienso si podía haber seguido más en serio con el baloncesto. Si hubiese visto que era muy bueno, hubiese continuado. Pero vi que, en realidad, entre los buenos, era el malo. Jugué con gente como Rafa Jofresa o Sergi López en mi equipo junior”, dice.

Siente que al fin y al cabo fue una buena elección. Cuando terminó la carrera cogió experiencia como contable en un par de empresas y después montó la suya, una asesoría llamada Gestem para temas jurídico-laborales radicada en Santa Perpetua de Moguda, a poca distancia de Barcelona, que ahora cuenta con nueve empleados. “Tuve suerte a nivel laboral, encontrando una empresa que confió en mí, pero no en el baloncesto”, remarca.

Corcoy se define como “un tirador”, pero “en los últimos años me fui haciendo muy buen defensor”. Fue el suyo uno de esos casos de crecer mucho hasta los 14 años, cuando ya casi tenía su 1,88 definitivo, lo que le obligaría a una rápida reconversión de jugar de ‘4’ a hacerlo de ‘2’.

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