Esteban López: Talento argentino que no floreció ni en Lugo ni en Zaragoza

Esteban López: Talento argentino que no floreció ni en Lugo ni en Zaragoza

Javier Ortiz Pérez

Sobre Esteban López y su tiempo en España (de 2003 a 2006) hay que remitirse sobre todo al reportaje que escribió sobre él José Luis Mateo, actual director general del Monbus Obradoiro y que ejerció durante muchos años de (brillante) periodista baloncestístico. En lo publicado se dibuja a López como el próximo gran base argentino, cogiendo el relevo de jugadores como Alejandro Montecchia, pero desafortunadamente las expectativas resultaron excesivas.

La entrevista se le realizó cuando el Breogán estaba cuidando de él, haciéndole alternar el primer equipo con el filial de EBA, el Estudiantes de Lugo. Se citan unas declaraciones del director deportivo Juan Carlos Castro en las que se pronostica que “en una o dos temporadas será, como poco, el segundo base del equipo. Tenemos mucha confianza en él”.

En la época de Lugo. 

El chico, que por entonces tenía 18 años y es hijo de un portero de Boca Juniors, habitual suplente del ‘Loco’ Gatti, estaba siendo el protegido de Jorge Racca, el mortífero tirador de su misma ciudad, General Pico. “Yo ya conocía a Jorge de verlo jugar. Estamos hablando de una de las máximas figuras del básquetbol argentino. Imagínate tenerlo ahora como compañero. Hablamos de todo, no sólo de deporte. Nuestra relación es fantástica”, contaba.

Pese a los elogios que despertaba en todos, sus oportunidades en primera línea fueron muy escasas. En la 2003-04, 33 minutos en 7 partidos; en la 2004-05, 150 en 17. En ellos se mostró especialmente errático en el tiro de tres puntos (3 de 17). La situación interna del equipo no ayudó a que tuviese más cancha. Eso sí, no olvidará su debut en la Liga en un choque en pista del Murcia de la mano de Andreu Casadevall: “Quedaba un minuto y medio para el descanso cuando pedí el cambio por Gomis, que tenía que lanzar dos tiros libres. Pero falló el segundo tiro y el reloj no se detuvo hasta un minuto después, por lo que sólo jugué una defensa y un ataque”.

El club gallego prescindió de él en 2005, pero tuvo una segunda oportunidad en España que tampoco logró agarrar del todo: le fichó el CAI Zaragoza con la misma idea de tenerle de tercer base al tiempo que crecía en el Stadium Casablanca, en EBA. Pero su balance en LEB fue de solo 30 minutos en 5 partidos (4 puntos y 2 asistencias), por mucho que en el vinculado luciese buen nivel (14,7 de media).

Cuando concluyó aquella campaña, regresó a casa y ya no se movió de la liga argentina. Su último equipo fue el Quilmes, donde estuvo de 2008 a 2011, por lo que parece reconvertido ya a escolta. Poco más hemos sabido de él desde entonces, más allá que ejerce agente de seguros en General Pico.

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Con Quilmes, su último equipo hasta 2011.