Nebojsa Bogavac: Bien a nivel individual, pero fracaso colectivo en Lugo

Nebojsa Bogavac: Bien a nivel individual, pero fracaso colectivo en Lugo
El Le Mans fue el refugio de su carrera

Javier Ortiz Pérez

El buen año de Nebojsa Bogavac en el Breogán de Lugo (temporada 2005-06) acabó ensombrecido por la mala temporada del equipo, que bajó siendo último teniendo a jugador de tanta valía como él y como el mismísimo Pete Mickeal, entre otros. Seguramente eso le penalizó para no volver a jugar en España, pese a las más que interesantes condiciones como tirador que mostró en Galicia.

Ganador del concurso de triples del Showtime ACB en 2005.

Bogavac vivía su primera experiencia fuera de su natal Montenegro, por entonces todavía coaligada con Serbia. Llegó a disputar el Eurobasket del 2003 en Suecia. Había cimentado su prestigio en el Hemofarm, desde 2001 a 2005, ayudándolo decisivamente a ganar en este último año la Liga Adriática, toda una sorpresa ante los históricos que tuvo enfrente. No ha vuelto a obtener un título así. Él fue el MVP de las finales. A caballo entre el ‘2’ y el ‘3’, su afinado tiro exterior, entrega defensiva y buena lectura de juego debían tener un valor fuera. Y en Lugo apostaron por él en un proyecto que tenía pinta de ambicioso y que acabó de forma muy triste.

El balance a nivel individual el resumen de nuestro protagonista fue positivo: en 30 partidos y 26 minutos de media promedió 10,9 puntos con un más que aceptable 39% en triples (lanzando el doble que de dos puntos). Quizás sí podía reprochársele poca implicación en otros aspectos del juego: 1,6 rebotes parece demasiado poco con todo ese tiempo en pista, lo mismo que las 1,4 asistencias.

No faltaron las dificultades. Sufrió unos extraños problemas con el visado que le obligaron a volver a su país por unos días y tampoco llegó a estar del todo fino entre una ciática y una rotura fibrilar que le dio bastante guerra. Tuvo algún que otro partido sublime, como los 26 puntos que le hizo a Unicaja, y dio un recital en el concurso de triples del entonces denominado Showtime ACB en Granada, eliminando primero a Rudy Fernández y superando en la final a Raúl Pérez.

Sin embargo, la dinámica del equipo fue en general nociva. Las once victorias acumuladas únicamente mandaron a Lugo a la LEB… hasta el verano pasado. Y, claro, Bogavac y la mayor parte de sus compañeros se fueron a la calle.

Se marchó entonces a Le Mans, en Francia, un país que le acogido especialmente bien porque también jugó en el Asvel (dos etapas) y el Dijon. No le faltó la exótica experiencia en Irán, cuando había buenos petrodólares allí, ni tampoco un fugaz regreso a casa con el Gorstak y el Lovcen, el club en el que había empezado su carrera.

Desde entonces ha pasado, como tantos, a los banquillos.  No tuvo mucha suerte en su estreno con el Hemofarm en 2012, durando solo unos meses, pero después se convirtió en el hombre de confianza en el Estrasburgo de Vincent Collet, también seleccionador francés. Aparte de ayudante, también se encarga de coordinar las categorías inferiores del club.

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