Greg Sims: Sustituto eventual de Rolando Frazer y buen americano de Primera B

Greg Sims: Sustituto eventual de Rolando Frazer y buen americano de Primera B

Javier Ortiz Pérez

Solamente tuvo una oportunidad en lo más alto Greg ‘Gig’ Sims: los cinco partidos que disputó con el TDK Manresa en el inicio de la temporada 86-87 como sustituto de Rolando Frazer. No lo hizo mal, al menos por sus números, pero no volvió a tener una oportunidad así, consolidándose como un buen ‘5’ norteamericano en Primera B en equipos como Valvi Girona y Andorra los siguientes años.

En acción con el Andorra (Foto: Pepe Peinado).

Era un jugador de 2,08, fuerte, quizás no muy técnico, pero sí sacrificado para que los demás pudiesen lucir. No se le puede negar tener buena ‘cuna’: fue ‘center’ en UCLA desde 1976 a 1979 cogiendo el relevo en esa posición de mitos como Kareem Abdul-Jabbar y Bill Walton. Obviamente no con el mismo resultado, aunque sí estuvo muy cerca de entrar en la NBA con los Denver Nuggets. Su posición en el ‘draft’ (nada menos que en la séptima ronda) le perjudicó.

En Europa, se estrenó en el Basket Rímini (82-84) y continuó en el Hapoel Galil Elyon (85-86) antes de conseguir ese contrato temporal el Manresa, con el aval de haber conseguido buenos números tanto en Italia como en Israel. Resultó que Frazer era un gran aficionado a disputar las ligas latinoamericanas y solía incorporarse tarde al equipo, con lo que Joan Maria Gavaldá adoptó esta solución de urgencia. En sus únicos cinco encuentros con marchamo ACB rindió: 15,4 puntos, 10 rebotes y 2,6 tapones en 32 minutos en pista.

A continuación firmó por el cercano Valvi Girona, donde pasó dos temporadas casi completas en una línea notable hasta que el equipo subió. No logró quitarse la etiqueta de jugador de Primera B y prolongó un año más su presencia por aquí en el Andorra. Después jugaría en el basket francés.

A Sims (no ha sido fácil) le hemos localizado en Hampsted (Carolina del Norte), desde donde relata que le agradaron “todos los sitios” en los que jugó. “En Manresa solo estuve un mes, pero me gustó mucho la gente de allí. En Girona también algo similar, pero también empecé a sufrir lesiones en la espalda. Y Andorra es un país muy bonito, pero tuve problemas con mi confianza. Fue una buena oportunidad para mí, pero tuve dificultades físicamente”, escribe.

Sí, confianza. Lo reitera en más momentos de su carrera, incluso anteriores. “Hubo un momento en ‘high school’ en el que podía hacer casi lo que quería, pero en UCLA perdí mucha confianza. Podía jugar desde escolta hasta pívot, pero me metieron en una caja de la que no me dejaron salir”, apunta.

Ahora quiere mudarse a California, su estado natal. No tiene trabajo después de muchos años en el mundo del diseño con el programa AutoCAD en la empresa de unos amigos.

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