Branimir Longin: Sorpresa croata en Sevilla… sin continuidad

Branimir Longin: Sorpresa croata en Sevilla… sin continuidad

Javier Ortiz Pérez

Un buen talento croata pasó por Sevilla entre 2005 y 2007. Cuesta buscarle explicación a por qué ningún club más por aquí siguió apostando por Branimir Longin después de firmar dos buenas temporadas en el entonces Caja San Fernando: todavía tenía buena edad (29 años) cuando se marchó de camino a Alemania y era un jugador que apuntaba muy buenas maneras más allá de la fina puntería y conocimiento del juego de la escuela balcánica.

Longin fue un buen acierto de la secretaría técnica sevillana. Resultó raro que un escolta de su capacidad no hubiese salido todavía de Croacia cuando se le reclamó desde aquí. Cierto es que había estado en los mejores clubs de su país: primero en el KK Zagreb y después en la Cibona, de donde procedía.

Dos temporadas en Sevilla.

A Manel Comas le tuvo encantado después de su primera temporada. “Pienso que se ha ganado a pulso seguir el año que viene, tanto en lo deportivo como en lo humano. Este año pasado era la primera vez que ‘Brani’ salía a jugar fuera de Croacia y ha acusado el periodo de adaptación, coincidiendo además con unos momentos convulsos en el equipo. Eso lo ha hecho todo más complicado, porque no es fácil encontrar tu norte con esa situación y en una Liga como la ACB”, comentó ‘El Sheriff’. 

En su opinión, hizo “un final de Liga importante y además está en fase de progresión. Estamos seguros de que su segundo año será mejor que el primero y más a tono con lo que se le ha visto en el final liguero. Debe mejorar la defensa y la ayuda en el rebote, pero está demostrando que cuando se conciencia en una cosa la consigue. Está muy adaptado a la ciudad y al club; estamos contentos”. Hasta consiguió ser llamado por la selección absoluta de su país, lo que todavía no había logrado.

En su segunda campaña se movió en números similares para totalizar en 67 encuentros con la camiseta del ‘Caja’ 8,2 puntos y 2,9 rebotes en 21 minutos en pista, la mayor parte de las veces saliendo del banquillo (solo 11 titularidades). Siempre se habló maravillas de su actitud. “Tenía muchas ganas de tener una mayor continuidad, más minutos en la cancha, para demostrar que puedo hacer muchas cosas y me encuentro a gusto asumiendo responsabilidades”, dijo mediada esa segunda temporada, después de marcarse un tremendo 28+9 ante el Granada.

Cuando terminó el contrato, y tras un periodo de duda, se decidió que no continuaría, lo que causó cierta sorpresa. Quizás pagó que el equipo estuvo por debajo de las expectativas iniciales y que incluso descendiese dos posiciones respecto a la campaña anterior, siendo decimotercero tras una floja segunda vuelta (sí había logrado meterse en la Copa de Málaga-2007).

Desde entonces su carrera no dio mucho que hablar: su primer destino fue el Oldenburg para después regersar a la Cibona. Después ha estado en clubs sin apenas nombre en el concierto internacional (Jadran, Siroki, Zara y finalmente el Otok Ugljan, donde se retiró en 2012).

Aunque tuvo la tentación del banquillo, se ha dedicado más bien a la gestión y en la actualidad es director deportivo del Zadar.

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En su presentación como director deportivo del Zadar, en 2017 (Foto: 057 info).