Djuro Ostojic: El pívot olímpico en Atenas que fue de más a menos en Lugo

Djuro Ostojic: El pívot olímpico en Atenas que fue de más a menos en Lugo
Ostojic disputó dos temporadas en el Breogán

Javier Ortiz Pérez

Luces y sombras en los dos años de Djuro Ostojic en España, concretamente en Lugo, desde 2004 a 2006. Llegó en el mejor momento de su carrera al Breogán, justo después de ser merecedor de disputar los Juegos Olímpicos de Atenas con la selección de Serbia y Montenegro, y firmó una positiva primera campaña. Sin embargo, en la segunda sus números se desplomaron al unísono del propio equipo, que bajó a la LEB y no ha regresado a la máxima categoría hasta hace unos meses.

Con la selección de Serbia y Montenegro. 

Ostojic, montenegrino, era un tipo duro sobre la pista, pero también inteligente desde sus 2,09. Se había labrado una gran fama a nivel internacional quizás de un modo tardío: con 28 años, y tras superar una grave lesión de rodilla, todavía no había salido de su entorno. 

Había pasado por Mornar de Bar (su club de formación, después de una época en la que también fue una gran promesa del voleibol), Buducnost, Lovcen Cetinje y finalmente Partizán de Belgrado, donde, como capitán, se confirmó como una de las estrellas del mercado en el verano del 2004. No faltaron las comparaciones con Dejan Tomasevic y el Breogán pujó en serio por él. Lo consideró como un hombre clave en el proyecto de Moncho López. En Atenas solo jugó dos de los seis partidos de su selección, pero para él ya era un premio estar allí.

Su primera campaña como celeste fue buena, aunque el equipo concluyó undécimo, lejos de la zona de ‘playoffs’ que había ambicionado cuando realizó la inversión. Como lugarteniente en Charlie Bell promedió 11,5 puntos y 5,1 rebotes. Llamativo que el partido de mayor valoración de los 65 que totalizaría en la Liga fuese el segundo de todos ellos: 27 (anotando 21 puntos) ante el Caja San Fernando.

Fue en la segunda donde se detectaron múltiples problemas y el ‘Breo’, pese a tener en sus filas a una leyenda como Pete Mickael, concluyó último. A Ostojic se le reprochó a menudo que no estuviese a la altura, tal como indican sus estadísticas, sensiblemente empeoradas: 6,6 puntos y 3,5 rebotes. 

De poco sirvió su triple ganador, faltando 0,3 segundos, en el Martín Carpena, el único lanzamiento de ese tipo que acabaría metiendo aquí. Eso sí: no puede decirse que no se partiera la cara, literalmente: a los dos minutos de partido en la jornada 31, ante el Real Madrid, se fracturó el tabique nasal, pero solamente fue baja un partido, regresando después, con muchas precauciones, para intentar evitar el descenso. No pudo ser. 

No volvería a jugar en España, aunque sí se le volvió a ver alguna vez representando a algunos de los clubs en los que disputó la parte final de su carrera: Besiktas (2006-07), Paok Salónica (2007), Gravelines (2007-08) y finalmente Panelinios (2008-11). Con la independencia de su país natal acabaría jugando también en la selección montenegrina.

Después de aquello, regresó a Macedonia para ayudar en lo posible al Mornar, donde ha ejercido como director técnico y ahora es vicepresidente. Está estrechamente vinculado al trabajo de formación de jóvenes jugadores.

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