James Augustine: Amagó con la retirada, pero sigue disponible

James Augustine: Amagó con la retirada, pero sigue disponible

Javier Ortiz Pérez

Tuvo un amago de retirada de James Augustine. A finales de octubre estaba Milena Martín con su micrófono a pie de pista en un Valencia-Barcelona cuando vio al pívot americano en la primera fila junto a Joel Freeland y se acercó a preguntarle por su inactividad después de acabar la pasada temporada en el Unicaja. “Ahora estoy disfrutando de la vida después del baloncesto”, soltó. La reportera de Movistar+ le cuestionó si eso significaba su retirada definitiva y Augustine respondió que sí. Sin embargo, apenas tres días después matizó mediante un comunicado que se había expresado mal y que estaba en disposición de seguir jugando. “Estoy ahora mismo unas semanas con mi familia y entrenando por mi cuenta, me mantengo en forma y listo para jugar. Evalué varias ofertas durante el verano, pero todavía estoy esperando por la mejor opción para mí y para mi familia”, comentó. 

Y es que pueden esperarse quizás algunos partidos más. En febrero cumplirá 35 años, que, aun siendo mayor, no es una edad imposible. Quizás sea en la Liga Endesa, la única en la que ha jugado en Europa junto a la rusa. En cuatro equipos ha estado (Gran Canaria, Murcia, Valencia y Unicaja) y en los cuatro dejó buena impresión. Obviamente no se trata de un gran jugador ofensivo, pero sí uno de esos especialistas en lo desagradable que siempre vienen bien y tampoco es alérgico a anotar.

Recién llegado a Gran Canaria.

Augustine siempre ha presumido de gran físico. 2,08 y más ‘5’ que ‘4’, lo que llegó incluso a abrirle las puertas de la NBA como hombre interior de rotación, aunque fuese de modo episódico. Era ya un jugador hecho (agotó los cuatro años de universidad en la de Illinois) cuando los Orlando Magic le seleccionaron en el puesto 41 del ‘draft’ de 2006. Solo totalizó 27 partidos en dos temporadas.

Su primer equipo europeo fue el Gran Canaria, donde durante dos años se demostró que podía ser una pieza muy útil. Pero no dejó de crecer: Valencia (2010-11) y UCAM Murcia (2011-12) también contaron con sus servicios. 

Su cotización no dejaba de subir y subir, lo que le llevó a Rusia, con cuatro años en el Khimki y un último en el mismísimo CSKA. Unicaja le recuperó para la pasada temporada y mantuvo su regularidad.  En 158 partidos en la Liga Endesa promedió 8,6 puntos y 6,5 rebotes en 24 minutos, siendo probablemente su mejor momento cuando en Murcia alcanzó los 12,7 y 8,3 en 27,4.

Posteando en Valencia.

Siempre ha tenido fama de buen profesional. En una entrevista con El Desmarque hace poco menos de un año daba las claves para conservarse tan bien: “Comer bien es básico, lo vas comprendiendo cada vez más. Cuando estoy cansado realizo muchos estiramientos para sentirme mejor. Y preparo cada día el entrenamiento. Después juego con los niños y estoy con mi mujer, todo enfocado pensando en el baloncesto”

Y como explicación a su alto nivel defensivo, habló de que tuvo “buenos entrenadores en el instituto, la universidad y NBA. He jugado contra muchos jugadores buenos en mi carrera, mucho uno contra uno y aprendes cada vez mejor a hacer ayudas cuando lees mejor el baloncesto. Es un poco de querer, pero también puedes hacer trucos y la experiencia te da más herramientas para ayudar defensivamente. Los entrenadores y los jugadores que tuve en mi carrera me ayudaron. Ahora es algo que tengo en mi mente”.

En los últimos tiempos hasta mejoró en el tiro exterior, como suele suceder con este tipo de jugadores: “Es poco a poco. Depende de cada partido, de cómo me encuentro. Trabajo todos los días para hacer crecer mi juego, yo creo que los técnicos y los compañeros tienen confianza en mí para lanzar. Pero lo que más me gusta estar cerca de la canasta, peleando por el rebotes”.

¿Seguirá? ¿Será en España?

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En la entrevista con Milena Martín en la que pareció anunciar su retirada.