Marko Tomas: Súper estrella junior croata que vino muy joven

Marko Tomas: Súper estrella junior croata que vino muy joven

Javier Ortiz Pérez

Resulta un choque comprobar cómo Marko Tomas tiene todavía 33 años. No es joven, claro, pero parecen pocos teniendo en cuenta que es un jugador al que dejamos de ver por España hace muchísimo tiempo. La explicación es que vino siendo un crío al Real Madrid, allá por 2005, y se marchó en el 2009 cuando todavía tenía toda una carrera por delante.

Recién llegado al Real Madrid en 2005.

Por cierto, una carrera que ha dado la impresión de estar por debajo de las expectativas. Parecía que iba a ser un ‘primer espada’ a nivel continental, incluso con posibilidades de probar suerte en la NBA, y al final ha terminado siendo simplemente un buen jugador, pero alejado de los grandes focos excepto momentos muy puntuales.

Tomas (2,01) tiene el aroma de las estrellas, o al menos eso es lo que vio el Madrid en él cuando le incorporó con apenas 20 años: un físico espectacular que le permitía jugar en cualquier posición exterior, grandísimos fundamentos de la escuela balcánica y un tremendo carácter competitivo. Pero, como a tantos otros (Arijan Komacek bien lo sabe), le acabaron perjudicando las comparaciones con Drazen Petrovic. Nadie aguanta eso y él mismo habla de que fueron “tonterías de los periodistas”.

Es de Koprivnica, una pequeña ciudad croata donde pronto empezó a destacar. Pero le captó antes el KK Zagreb que su vecino, la Cibona, que a buen seguro se arrepintió de no haberle atado cuando se convirtió durante varios veranos en la gran sensación de los campeonatos de categorías inferiores. Con su país fue campeón de Europa junior encabezando una generación en la que él se jugaba la mayor parte de las bolas.

El Madrid llamó a sus puertas y se adelantó al Baskonia, que también le seguía de cerca. Le firmó un contrato largo, pero nunca pareció estar del todo a gusto y además se encontró a menudo con el enemigo clásico para todo jugador: las lesiones. Sí ganó una Liga y una Copa ULEB, pero con un papel secundario. Y la cesión al Fuenlabrada no salió mal, aumentando de forma visible sus números, pero no lo suficiente como para que luego, a su vuelta al club blanco, su estatus mejorase significativamente.

Espectacular salto en el ‘Fuenla’ 

En total disputó cuatro temporadas en la entonces Liga ACB (de la 2005-06 a la 2008-09), totalizando 130 encuentros y 7,2 puntos en 20 minutos en pista. Después, un par de etapas en la Cibona y dos años en el Fenerbahce ha sido lo más llamativo, porque ni Cedevita, ni Ankara ni Zabok ni su club actual, el Gaztiap truco, son desde luego ‘grandes’ a nivel continental. En casi todos los sitios ha sido una buena referencia anotadora, pero solo ha disputado un partido en la Euroliga desde 2013. Sí que se ha mantenido todo este tiempo como titular fijo en la selección croata absoluta.

En Libertad Digital reflexionaba sobre todo esto en 2016 a preguntas de José Manuel Puertas. “No quiero pensar mucho en el pasado. Una carrera deportiva siempre puede ser mejor o peor. No voy a decir que no tuve suerte, lesiones tienen muchos deportistas. Es algo que pasó y que no puedo cambiar. Creo que tuve posibilidades para ser un paso mejor de lo que he sido, pero estoy contento (…). No sólo por el baloncesto, sino por mi vida en Madrid, los tres años en el Real Madrid y el año cedido en Fuenlabrada, fueron importantes para mí. Ganamos una ACB, y una Copa ULEB. Creo que maduré mucho en estos años para salir adelante. No sólo en el baloncesto, en todo. Es algo que se me quedará para toda la vida”.

 

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