Grygoriy Khizhnyak: Fallecido pívot ucraniano que jugó dos partidos en Valencia

Grygoriy Khizhnyak: Fallecido pívot ucraniano que jugó dos partidos en Valencia

Javier Ortiz Pérez

Bastante inadvertido pasó el fallecimiento el pasado mes de octubre de Grygoriy Khizhnyak cuando solamente tenía 44 años. Por lo que se publicó en su país natal, Ucrania, el fatal desenlace se produjo debido a un ataque al corazón. Era un hombre muy grande (2,16 metros), con las dificultades físicas que eso conlleva. Dentro de su variada carrera hubo dos partidos en España: con el Valencia Basket al final de la temporada 2002-03.

Fue aquel un fichaje de urgencia, debido a la repentina apendicitis del Dejan Tomasevic en un momento decisivo. Los ‘taronjas’ acudieron al mercado y encontraron para el centro de la zona a un jugador que tenía la excelsa visión de juego del serbio, pero tampoco mala pinta. Su fama de intimidador la confirmaba el hecho de que durante dos años consecutivos (2001 y 2002) había sido el máximo taponeador de la Euroliga.

En uno de sus dos partidos con el Pamesa Valencia en 2003.

A Khizhnyak no le faltaba experiencia internacional y era un habitual de su selección. Se dio a conocer en el gran club de su país, el Budivelnik, tras lo que jugó en Rusia (Saratov), Lituania (Zalgiris), Grecia (Aris) e incluso en los Emiratos Árabes Unidos. Acababa de jugar la semifinal de la liga ucraniana con el BC Kiev cuando recibió la llamada de Valencia. 

Con 28 años hasta se le veía como una posibilidad de futuro (firmó una opción de renovación), pero solo jugó 6 minutos el primer día contra el Fuenlabrada y 12 el segundo contra el Barcelona, en el cierre de la liga regular. Curioso que no fallase ninguno de los tres tiros que lanzó y que le diese tiempo a poner un par de tapones. Tomasevic volvió a tiempo de su operación y recuperó su puesto de extracomunitario. Sus deseos de “ganar la liga” con el entonces Pamesa quedaron en nada: se quedó en Valencia para apoyar en el día a día el equipo que perdió la final contra el Barcelona.

Después de aquello siguió ganándose bien la vida en países que ya conocía: Peristeri y Makedonios en Grecia, Dínamo de San Petersburgo en Rusia y su patria con BC Kiev, Dnipro y finalmente el Budivelnik, donde jugó hasta el 2010 con 36 años. Cuando se retiró, este mismo club le dio trabajo como director de ‘marketing’, aunque también ayudaba sobre la pista en la formación de los jóvenes. Promovió una iniciativa solidaria al conseguir una camiseta firmada de Arvydas Sabonis y subastarla para conseguir fondos para un ex compañero en problemas.

El diario valenciano al publicar la noticia citó un par de declaraciones de personas que estuvieron cerca de él. “Sólo estuvo un par de meses con nosotros pero era un tío muy majo. Enseguida se adaptó al vestuario. Era un buen jugador, un pívot muy duro”, señaló Paco Olmos, su entrenador. “Me quedé en ‘shock’ cuando me enteré”, dijo el entonces capitán del equipo, Víctor Luengo. Descanse en paz.

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Imagen más reciente, en Ucrania.