Stanislav Makshantsev: Máximo anotador en Rusia, sin minutos en Málaga

Stanislav Makshantsev: Máximo anotador en Rusia, sin minutos en Málaga

Javier Ortiz Pérez

¿Un ruso en el Unicaja? Vale, el primero que sale es Serguei Babkov, el fabuloso escolta clave en el histórico subcampeonato de 1995. Pero unos años después también estuvo Stanislav Makshantsev, uno de esos nombres que uno tiene que ‘copiar y pegar’ para ponerlos bien a la primera. Difícil quedarse con él por eso y porque solamente disputó 32 minutos a lo largo de cinco partidos en la competición doméstica con el conjunto malagueño, allá por la temporada 2005-2006.

Con el Unicaja.

Nació en un lugar más conocido por su baloncesto femenino que por el masculino: Ekaterinburgo. Fue aquel un fichaje francamente fallido del equipo entonces dirigido por Sergio Scariolo. Y eso que las referencias eran bastante positivas. Con 2,05, era más bien un ‘4’ que también podía ayudar en el centro de la zona. Había completado su formación en Estados Unidos (universidad de Furman tras pasar por un par de ‘community colleges’) y tenía una larga experiencia europea, primero en ligas menores como la holandesa y la polaca y después ya en la ‘Madre Patria’ con el Dinamo de Moscú y el Novosibirsk, de donde procedía. Su gran aval había sido proclamarse máximo anotador de la Superliga rusa con 23 puntos de media, a lo que añadió 8 rebotes.

Lo cierto es que estuvo gafado desde el principio. Se lesionó en pretemporada, siendo sustituido temporalmente por Ivan Grgat, y después tuvo problemas burocráticos con el visado, que le llevaron a volver a su país para intentar resolverlos. A Scariolo no pareció gustarle su estilo, como demuestra el escaso protagonismo que le dio. En los cinco encuentros reseñados sumó en total 9 puntos y 5 rebotes.

Es fácil de imaginar que el club recibió con alegría que, mediada la campaña, le llegase una oferta del Paok de Salónica. Por descontado, hubo tremendas facilidades para la rescisión. Tras el paso por Grecia, regresó a Rusia con el Ural Great Perm. El Enisey Krasnoyarsk y el Lokomotiv de Moscú fueron otros de sus equipos antes de la retirada.

¿Qué hace desde entonces? Abrió una escuela de baloncesto en Novosibirsk, la capital de Siberia, donde intenta instruir a jóvenes jugadores basado en su experiencia. “Además de los diversos ejercicios físicos que aprendí en el extranjero, y que no se usan en ningún otro lugar de Rusia, habrá clases teóricas (conceptos básicos del baloncesto), videos y análisis de partidos, aprendizaje de terminología de baloncesto en inglés. Prestaré gran atención al entrenamiento físico de los atletas: trabajo en el gimnasio, ejercicios con equipos especiales…”, contaba en una entrevista en 2014. En ella destacaba que lo más importante para un baloncestista es “la disciplina, el trabajo duro, el resto y las ganas de aprender y mejorar”.

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En 2014, en su academia de baloncesto (Elena Ivanova / AiF).