Kenny Gregory: Una bestia del salto vertical en La Fonteta

Kenny Gregory: Una bestia del salto vertical en La Fonteta

Javier Ortiz Pérez

Antes este tipo de datos no es que no estuviesen disponibles, es que ni siquiera se recopilaban. Pero se puede afirmar sin género de dudas que Kenny Gregory, que disputó un puñado de partidos con el Valencia Basket en la recta final de la temporada 2008-09, es uno de los jugadores con mayor salto vertical de los que hayan pasado nunca por España.

¿Cómo defender esto, aparte de por la simple apariencia de que Gregory, un alero de 1,97, era una bestia a nivel físico? Pues bien: basta con remitirse al NBA Draft Combine, una serie de mediciones que hace la NBA desde el 2000 a los aspirantes a entrar en su sorteo anual. Resulta que nuestro protagonista, que no llegó a ser seleccionado en el 2001, saltó en vertical 39,5 pulgadas (1,0033 metros), una marca que todavía no ha sido superada desde entonces por jugador alguno. A eso unía su brutal envergadura de 2,11.

En uno de sus diez partidos en Valencia. 

Una pasada, ¿no? “No puedo creer que nadie haya batido el récord tantos años después. Hoy le he dicho a un amigo que lo único que recuerdo sobre aquello es que no pensé que había saltado tan bien hasta que no nos dieron los resultados el día siguiente, así es que imaginaos”, comenta el ya ex jugador desde su Columbus (Ohio) natal.

Las máximas marcas año a año han sido para Alex Scales (2000, 38,5 pulgadas), Matt Barnes (2002, 35,5), Ronald Dupree (2003, 37,5), Tim Bowers (2004, 37,0), Mike Bell (2005,33,5), Dwayne Mitchell (2006, 37,5), Nick Young (2007, 39,5), Patrick Ewing Jr. (2008, 35,0), Jermaine Taylor (2009, 34,0), Wesley Johnson (2010, 32,0), Iman Shumpert (2011, 36,5), Harrison Barnes (2012, 38,0), Cody Zeller (2013, 35,5), Markel Brown (2014, 36,5), Justin Anderson (2015, 38,0), Dorian Finney Smith (2016, 38,5), Donovan Mitchell (2017, 36,5) y Donte DiVincenzo (2018, 34,5).

Como puede observarse, se alternan los nombres ilustres con los más bien anónimos. A Gregory hay que incluirle más bien en este grupo: nunca llegó a jugar en la NBA (esperó en vano su momento en la USBL), aunque sí tuvo una carrera bastante decente en Europa. La de Valencia, como refuerzo ya metidos en el 2009, se saldó con 9,2 puntos y 3,4 rebotes en 21 minutos, flojeando claramente en el tiro de tres puntos (25%), lo que le ocasionó problemas para jugar por fuera. Solamente en un encuentro superó los 10 de valoración: el día que le clavó 21 puntos al Murcia, sin duda su mejor día.

“A estas alturas de mi carrera uno no se fija en sus estadísticas, sino en contribuir, en ganar”, dijo en su presentación. Pero el equipo fue eliminado por la vía rápida y a las primeras de cambio por el Barcelona en los ‘playoffs’.

Hasta entonces había actuado en Inglaterra, Italia, Francia, Turquía, Grecia y posteriormente lo haría en Eslovenia con el Unión Olimpija. Ahí fue donde tuvo un momento de gloria efímero: fue MVP de una jornada de la Euroliga después de un enorme partido ante la Lottomatica de Roma (19 puntos y 14 rebotes). Se retiró en el Nancy galo en 2011. En la actualidad, afirma, entrena a chicos jóvenes en su estado y participa en algún que otro partido benéfico. Acaba de cumplir los 40 y todavía está en disposición de pegar algún brinco, seguro.

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Sonriente en una foto del 2013 extraída de su perfil de Facebook.