Bozidar Avramov: Prometedor base búlgaro en Valencia

Bozidar Avramov: Prometedor base búlgaro en Valencia

Javier Ortiz Pérez

Quizás al aficionado medio no le suene de casi nada, pero hace apenas diez años un joven búlgaro llamado Bozhidar Avramov era el ‘proyecto de moda’ en Valencia. Sin embargo, su momento de gloria no duró mucho y hace ya un tiempo regresó a la modesta liga de su país, donde, eso sí, es un valor importante.

Avramov fue ‘cazado a lazo’ por Ángel Fernández, que le vio en un Europeo junior y se lo trajo a la ciudad del  Turia para que terminase de progresar como jugador. Eran años en los que el Valencia Basket demostró tener mejor ojo del que pareció entonces, con el caso más claro de Tornike Shengeila, ahora estrella a nivel continental y entonces canterano ‘taronja’ y compañero de fatigas de nuestro hoy protagonista.

En su época en Valencia.

El caso es que el chico realmente prometía: era un base de buen físico (1,95), serio en la dirección y esforzadísimo en defensa. No era fácil obtener minutos en la rotación de un equipo así, pero durante tres temporadas estuvo en la órbita de la primera plantilla. En ACB jugó ocho partidos en la 2007-08, tres en la 2008-09 y dos más en la 2009-10. En medio, frecuentes apariciones también con el filial de Liga EBA y una fallida cesión a un banco de pruebas habitual para el club de La Fonteta como era el Gandía, entonces en LEB Oro. Allí no terminó de dar la medida.

De Avramov se habló mucho en varias ocasiones. La primera, con 17 años en 2007, justo cuando Vule Avdalovic se lesionó de gravedad y se generó un hueco en la posición de base. “Tiene muchísimo talento. Es un jugador muy interesante, pero hay que tener paciencia”, dijo de él Fotis Katsikaris cuando le llamó para completar el equipo en el desplazamiento a Valladolid.

Dos años después, y tras ser cortado por el Gandía pero el Valencia todavía conservaba sus derechos, Neven Spahija aseguró que quería verle de cerca. En Liga no le dio mucha bola, pero sí en algún partido de poca trascendencia en la Eurocup. En la pista del Hemofarm serbio se ‘soltó el pelo’ y anotó 18 puntos.

A esas alturas ya parecía claro que Avramov no iba a seguir porque no había alcanzado la progresión que se esperaba de él. Así fue. Desde entonces ha tenido alguna oportunidad en ligas un poco mejores que la búlgara (la griega con el Larissa y la italiana con el Caserta), pero sus aventuras no han ido más allá. En ‘casa’ ha tenido dos etapas con el Lukoil Levski de Sofía, la primera 2010 a 2014 y una segunda desde 2015 hasta la actualidad. En la capital búlgara comparte equipo con dos ‘viejos conocidos’ en España, los hermanos Dejan y Kaloyan Ivanov. Está acreditando muy buenos números (14 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias) y con 28 años seguro que todavía tiene algo que decir, aunque ya quedaron muy atrás los tiempos en los que era una promesa a la que cuidar en La Fonteta.

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Con su actual equipo, el Lukoil Levski de Sofía.