Romain Sato: La pieza ganadora que faltaba en el Valencia quiere volver

Romain Sato: La pieza ganadora que faltaba en el Valencia quiere volver
Sato llegó al FC Barcelona en 2006 (Foto: Marca)

Javier Ortiz Pérez

Por ahora, y hay que resaltar “por ahora”, el último partido de la carrera profesional de Romain Sato es el cuarto de la final de la Liga Endesa de la temporada 2016-17. Aquel 16 de junio resulta imposible de olvidar para los aficionados al Valencia Basket: victoria ante el Real Madrid por 87-76 y título para el conjunto de Pedro Martínez

Clave en los éxitos del Siena.

No se puede decir que la contribución del alero de Centroáfrica resultase testimonial, la típica del veterano que está a punto de retirarse y recibe unos minutos en plan homenaje. No: jugó 17 aquel día y logró 10 puntos, la mayor parte de ellos cuando el encuentro se decantó.

Sato no ha vuelto a pisar una pista a nivel profesional desde entonces, aunque tampoco ha anunciado su retirada. Y hace algunas semanas trascendió que, tras una temporada en la que ha estado dedicado a asuntos personales, quiere seguir en la brecha. ¿Lo conseguirá? 

El próximo 2 de marzo cumplirá 38 años, pero aseguran que tiene la suficiente ilusión y un buen estado físico (dos aspectos que siempre le han caracterizado) como para embarcarse en cualquier proyecto y contribuir desde el primer día.

En La Fonteta, desde luego, dejó un recuerdo inmejorable, sumando también la Eurocup de 2014. Fue la pieza ganadora que le faltaba al equipo: un jugador de los que piensa en el colectivo, siempre a punto físicamente, cariñoso con compañeros y aficionados. 

Si no vuelve, podrá estar orgulloso de lo que ha hecho porque allá donde ha estado se ha llevado títulos: cuatro ligas y tres copas en Italia con el Siena; una Euroliga, una liga y una copa en Grecia con el Panathinaikos y una copa en Turquía con el Fenerbahce.

Quizás el gran borrón de su carrera llegó en Barcelona, donde fue refuerzo de urgencia para los ‘playoffs’ 2005-06 y apenas disputó 42 minutos en cinco partidos.  Era aquel un Sato quizás diferente: más fino físicamente, pero con menos conocimiento del juego. 

 

Acababa de terminar su primera experiencia europea con el Aurora Jesi de la LegaDue, donde se había mostrado arrollador (25 puntos y 8 rebotes de media) y lo vivido en el Palau fue una experiencia de la que tomó nota (“Fue muy cortita esa etapa y no jugué mucho, pero me pareció una experiencia interesante. Pude comprobar la fortaleza un equipo de la élite. Además, entrenar con Navarro y otros compañeros me ayudó para dar un paso hacia el siguiente nivel”, afirmó)

Campeón en Valencia.

“Es una de las cosas más increíbles de mi carrera. Estoy muy feliz de ello y por fin puede decir que donde estuve gané. Me siento un jugador bendecido, creo que Dios tenía un plan para mí y que ese plan ha ido saliendo perfecto.. (…) Este título significa que los sueños se hacen realidad. Este es el mensaje que manda para toda la gente de Valencia Basket. Esto es muy grande, finalmente tenemos una liga. Ganar una Liga Endesa no es nada fácil, pero ya tenemos una y estoy muy agradecido de formar parte de esta historia”, contaba a Álvaro Paricio en acb.com tras proclamarse campeón en Valencia.

Su historia personal no ha sido sencilla. Creció en un país turbulento como la República Centroafricana y sufrió para conseguir una beca en Estados Unidos, donde estudió en la universidad de Xavier. Estuvo sobresaliente, haciendo historia allí, aunque se quedó un poco retrasado en el ‘draft’ de 2004 (número 52). 

Llegó a firmar por los Spurs (la verdad es que es que casa con el estilo Popovich), pero no llegó a disputar ningún partido oficial y sus posteriores intentos de entrar en la NBA se toparon con la realidad de que en Europa ganaba más dinero y gozaba de mayor protagonismo.

Ahora quiere volver e incluso prolongar los 158 encuentros en la Liga Endesa con los que cuenta ahora (7,2 puntos y 3,7 rebotes en 21 minutos). 

La campaña pasada, un problema de salud de su esposa, Christina, le mantuvo en su hogar de Houston, donde la conoció en su época universitaria y con la que tiene tres hijos (Ramsey, Reece y Chelsea). Hace unas semanas recibió una buena noticia: ya es ciudadano norteamericano. Aunque un poco/bastante valenciano también es.

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Tras conseguir la nacionalidad norteamericana, el pasado mes de octubre