Jawad Williams: El campeón NCAA que no lo hizo bien en Fuenlabrada

Jawad Williams: El campeón NCAA que no lo hizo bien en Fuenlabrada

Javier Ortiz Pérez

Malos meses de Jawad Williams en España, en la ya lejana 2005-06 con el Fuenlabrada. Ni empezó ni acabó aquella temporada en el sur de Madrid, sustituyendo en la séptima jornada a Norman Nolan y siendo cortado después de la vigesimoquinta después de no entrarle por el ojo a Luis Casimiro casi en ningún momento. Tras un inicio prometedor, haciendo bueno el prestigio que había acumulado en la NCAA, poco a poco fue descolgándose hasta los últimos puestos de la rotación.

A su llegada a Fuenlabrada.

Lo curioso es que con el tiempo, Williams llegó a tener un trabajo fijo en la NBA, aunque fuese en un equipo que atravesaba momentos bajos como los Cleveland Cavaliers de después de la primera marcha de LeBron James. Pero con ellos acabó acumulando 90 partidos en tres temporadas consecutivas (2008-09, 2009-10 y 2010-11) y 3,8 puntos y 1,5 rebotes en 12,8 minutos.

Esos números son solo un poco peores que los que consiguió en Fuenlabrada (5,2 y 2,3 en 16), en lo que sería su primera experiencia profesional. Allí había llegado tras la decepción de verse fuera de la NBA, pese a cuatro años de buen trabajo complementario en North Carolina, siendo incluso titular en el título nacional de 2005. No se quedó ni con los Warriors, con los que hizo la Summer League, ni con los San Antonio Spurs, que le observaron en pretemporada, ni con los Clippers, cortado a última hora.

En ‘Fuenla’ su mejor partido fue el segundo (14 puntos y 3 rebotes ante el Madrid, 29 minutos), para después caer en una irregularidad que terminó irritando a un Casimiro que le llegó a criticarle públicamente. “No estoy satisfecho con él”, soltó antes de la resolución de su contrato.

La NBA la seguía teniendo entre ceja y ceja. Su forma de acercarse a ella fue en la D-League con los Anaheim Arsenal, donde ‘se salió’ y entró en el segundo mejor quinteto de la competición. 

Aún así, tendría que pasar por Japón, Israel y de nuevo la liga de desarrollo antes de dar la campanada con en el mejor sitio posible, ya que él es de Ohio. En Cleveland no pasó de ser la tercera opción como ‘4’, pero aún así debe estar satisfecho.

Su sueño acabó en 2010, dedicándose desde entonces a conocer mundo: de nuevo Israel (Hapoel Jerusalem) y luego Francia (París Levallois), Turquía (Pinar Karsiyaka y Gaziantep), Grecia (AEK Atenas) y Italia (Reggio Emilia). La última temporada jugó en el Alvark Tokyo, donde ganó la B. League. Con 35 años parece que continuará allí.

Al margen de ello, parece un tipo bastante cultivado. Mantiene una vistosa web en la que habla de vez en cuando de sus experiencias como jugador y también de sus actividades filantrópicas.

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Con su familia, celebrando el título de la B.League en Japón.