Uros Tripkovic: La prematura retirada de un tirador excelente

Uros Tripkovic: La prematura retirada de un tirador excelente

Javier Ortiz Pérez

España es un país fundamental en la triste historia de Uros Tripkovic. Tuvo de todo aquí este alero serbio de mira telescópica y alto grado de competitividad: el brillo que acreditó en el Joventut,  una mala época en el Unicaja y finalmente la ‘reinserción’ en el basket profesional en Valladolid después de superar una durísima operación. Sin embargo, se retiró demasiado pronto, una lástima viendo su calidad sobre el parquet.

En el Joventut 2009-10. 

El de Tripkovic es uno de esos casos de precocidad que tan a menudo suelen regalarnos los jugadores balcánicos. Hoy en día sigue siendo el sexto jugador más joven en debutar en la Euroliga (aunque solo hay datos desde la 2000-01): el Partizán le hizo debutar con 16 años y 28 días, en la temporada 2002-03. En el equipo de Belgrado fue siendo cada vez más importante, convirtiéndose así en un fijo de su selección.

Su llegada a Badalona en la 2009-10 no fue un descubrimiento, pero sí algo interesante para seguir. Tenía 23 años, pero ya una larga experiencia en primera fila. Y no decepcionó, mostrando una enorme productividad en ataque, con 11 puntos en 21 minutos y un maravilloso 49% en triples.

No fue raro pues que el Unicaja se lanzase a incorporarle, pero no con los resultados deseados. Empezó a sufrir problemas en las dos caderas y sus números decrecieron (7 puntos, 16 minutos), a pesar de que su 41% en triples seguía siendo excelente. Se asegura que era un tipo muy querido en el vestuario, siempre dispuesto a ayudar en lo que fuese, pero no pudo completar su contrato, roto en mitad del segundo año cuando todavía no había podido debutar en la Liga.

Empezó entonces una particular batalla para él: una delicada intervención quirúrgica en la zona dolorida y posterior recuperación. Estuvo medio año sin jugar. “No tuve muchas opciones, porque los equipos estaban asustados por la lesión. Entre Virtus y Valladolid, las dos únicas ofertas que he tenido, elegí volver a España, que es donde mejor me encuentro. Quiero hacer un buen año y ayudar al equipo a superar esta difícil temporada”, dijo en Marca cuando se incorporó al club pucelano. Ahí también se cuenta que llegó a tener un desvanecimiento mientras trabajaba con los fisioterapeutas del Unicaja.

A orillas del Pisuerga demostró estar bastante recuperado y de hecho, tras 14 partidos (10,7 puntos en 25,4 minutos) echó mano de la cláusula de su contrato que le permitía marcharse a un equipo de Euroliga, que fue el Fenerbahce. En Turquía es tuvo año y medio en un papel bastante pequeño.

Unos meses en Valladolid en 2012.

 Las lesiones le seguían atormentando y de hecho la 2013-14, en Cremona, fue su última campaña en las pistas. Solo tenía 28 años “Tengo dos niños y mi salud es lo más importante. Tengo que pensar en mi salud. Sería demasiado arriesgado intentar volver. Definitivamente mi carrera profesional ha terminado. Me han operado dos veces el cartílago de la cadera en el que he tenido problemas. Llevo mucho tiempo parado y sería arriesgado volver ahora”, afirmó en un comunicado.

Aunque ahora lleva una vida tranquila, disfrutando de la familia, intenta estar involucrado en distintos proyectos de baloncesto de su país natal. Recientemente acudió a la inauguración de una pista de baloncesto en Cacak, considerada la ‘cuna’ del basket serbio. Acude frecuentemente a ver los partidos del Partizán.

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En la actualidad, con su esposa (Foto: Hello! Magazin).