Mustafa Shakur: Fallido intento de reserva de garantías para Prigioni

Mustafa Shakur: Fallido intento de reserva de garantías para Prigioni

Javier Ortiz Pérez

Nadie sabe muy bien qué pintó Mustafa Shakur aquellos meses en Vitoria en la 2008-09, cuando fichó por un Baskonia en el que nunca acabó de encontrar el papel adecuado. Ya se sabe cuando no le entras por el ojo a Dusko Ivanovic es muy difícil remontar la situación. Y este base norteamericano no lo hizo.

“Es un buen destino, ingreso en un gran club, con grandes jugadores y siempre con las más altas expectativas. Es una gran ocasión para mí de seguir creciendo, porque éste es, sin duda, uno de los grandes clubes del continente. Y, sobre todo, teniendo en cuenta que sólo es mi segundo año como profesional. Daré todo lo que pueda para jugar bien y mejorar a este equipo. Puedo jugar un baloncesto duro. Me gusta penetrar y ayudar a mis compañeros”, dijo al llegar.

Casi nada de aquello se cumplió, sin poder nunca discutir la titularidad de Pablo Prigioni y provocando su salida del club mediada la temporada con destino al Panellinios griego. Sus promedios fueron ciertamente grises (3,4 puntos y 1,2 asistencias en 12 minutos… ¡con 1,9 pérdidas de balón!). Por él llegó alguien más experimentado como Vlado Ilievski.

Sí tuvo un momento salvable cuando una pequeña lesión de Prigioni le dejó como único base para enfrentarse al Granada. Aquel día batió su récord de minutos (32) y puntos (12) y el equipo ganó. Pero algo pasó a partir de entonces porque su tiempo en pista se fue reduciendo paulatinamente hasta poco menos que la nada.

Shakur había fichado en Vitoria con buen cartel. Tras completar cuatro años a un estupendo nivel en una universidad de prestigio como la de Arizona, no consiguió entrar en el ‘draft’ ni tampoco quedarse en los Sacramento Kings en la liga de verano. Se marchó a Polonia y participó en la liga ganada por el Prokom.

Su carrera desde entonces ha ido saltando de Europa a la liga de desarrollo con muy pocas oportunidades en el que era su auténtico objetivo desde que era un adolescente en las calles de Filadelfia y hasta fue McDonald’s All-American: la NBA. En la 2010-11 disputó 22 partidos con los Washington Wizards (7,2 minutos…) y en la 2013-14, tres más en Oklahoma City Thunder. En esta última franquicia debió dejar buena impresión porque la pasada temporada le hicieron un hueco en el afiliado de la G-League que también juega en la misma ciudad.

En Europa quizás lo más destacado que ha hecho este tiempo ha sido disputar diez partidos de la Euroliga con el Neptunas en la 2014-15 (a sumar a los siete con el Prokom y diez más en Baskonia).  También asomó brevemente a la liga libanesa.

Con 34 años ya va poniendo un pie en lo que será su actividad en el futuro: hace un año se publicó que había abierto una franquicia de ayuda a ancianos a domicilio. Por lo que él mismo cuenta en este reportaje, es habitual que los jugadores inviertan en este tipo de negocios. “Decidí que era una buena idea: empezar en plan pequeño para conseguir entender sobre franquicias y el cuidado a domicilio (…). Pensé que podía ser mi ‘nicho’”, añade.

 

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