Lazaros Papadopoulos: El inexplicable ‘bluf’ de un coloso griego en el Real Madrid

Lazaros Papadopoulos: El inexplicable ‘bluf’ de un coloso griego en el Real Madrid
Papadopoulos pasó por Real Madrid e Iberostar Tenerife durante su etapa en España

Javier Ortiz Pérez

El suyo es un nombre obligado cuando se confeccionan, en plan morboso, esas listas de fichajes de decepcionantes de la historia de una competición, en este caso la Liga Endesa. Lazaros Papadopoulos estuvo muy por debajo de las expectativas en su época en el Real Madrid, la 2007-08 y un poco de la 2008-09. Fue la imagen negativa de un equipo que no funcionó en ningún sentido. Casi de forma casual, España también fue el país que vio su último partido oficial dentro de una brevísima etapa con el Iberostar Tenerife en la 2013-14.

Una mala época en el Madrid.

Todo esto no quita que estemos ante uno de los mejores pívots europeos de siglo y quizás el mejor ‘5’ de la historia de Grecia, aunque no nació en este país, sino en la antigua URSS, en Krasnodar, de padre ruso y madre helena. Dotado de un físico excepcional y buena cabeza para el baloncesto, fue dominador del continente durante una época, pero nada de eso se vio en Madrid, adonde había llegado como carísimo fichaje estrella.

Papadopoulos inició su carrera profesional en el Iraklis, pero donde se hizo realmente grande fue en el Panathinaikos. Sus dos temporadas de verde (2001-02 y 2002-03) estuvieron acompañadas por los títulos, como la Euroliga del 2002. 

Después de un breve regreso al Iraklis, firmó un gran contrato en el Dínamo de Moscú (14 puntos y 7 rebotes en la Euroliga, nada menos), de donde pasó al Madrid en 2007. “Conmigo el equipo será mejor”, afirmó en su presentación, en lo que en principio iba a ser una estancia de tres años que se quedó en poco más de uno. Se apuntó al tópico de que para él era un sueño jugar en el club blanco.

Desde el principio no funcionó, en una constante apariencia de encontrarse fuera de forma, demasiado lento y rígido, sin entrar en los sistemas, sin aprovecharse su tremenda presencia en las dos zonas. Tanto fue así que pasó de ser fijo para Joan Plaza a no llegar a pisar la pista en varios encuentros consecutivos, lo que el entrenador atribuyó a una “decisión técnica”. El divorcio estaba servido.

La temporada acabó mal que bien y entonces el Madrid tuvo que afrontar la realidad. Le restaban dos millones de euros por cada una de las dos campañas más que tenía firmadas. Hubo un intento por relanzarle, ponerle más fino físicamente, intentar que entrase en la dinámica. Pero no pudo ser. 

Finalmente, tras disputar cuatro encuentros en la 2008-09, se fue cedido en la Fortitudo de Bolonia y luego su contrato fue rescindido. Empezó entonces una fase en la que intentó recuperar su nivel, pero nunca lo conseguiría del todo, aunque al menos se dio el gustazo de ganar la Euroliga del 2012 con el Olympiacos. También pasó por PAOK y Khimki, aunque a esas alturas ya había desaparecido de las convocatorias de la selección, con la que ganó un oro europeo (2005) y la plata mundial de Japón en 2006.

Clave en la selección griega. 

A muchos les sorprendió su llegada a Tenerife iniciado 2014 y con el objetivo de sustituir al lesionado Blagota Sekulic. Estaba sin equipo (y eso que había estado bastante bien en Salónica) y se animó a una aventura que tampoco llegó a buen fin. Fue muy llamativo que solamente jugase un encuentro y lo hiciese bastante bien (15 puntos y 4 rebotes en 18 minutos ante el CAI Zaragoza), pero a continuación se lesionase y, tras unos días intentando recuperarse, optase por marcharse. 

“No estoy al cien por cien de mis rodillas y no puedo corresponder como me gustaría”, dijo entonces, dejando la puerta abierta a regresar. Pero no lo hizo: ni al Iberostar ni a ningún otro equipo. Cerró así unos números en España que son sonrojantes para un jugador de su nivel y cotización: 5,3 puntos y 3,9 rebotes en 19 minutos en pista.

Desde entonces ha estado metido en distintas historias relacionadas con el baloncesto: organizando campus para niños, comentando partidos para la televisión griega, fundando una empresa de servicios relacionados con la canasta llamada Athlenda… Incluso ha sonado para entrar en el cuerpo técnico del Aris de Salónica para entrenar a sus hombres altos.

 

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Recientemente, como comentarista televisivo en Grecia.