Saer Sené: ¿La mayor envergadura de la historia de la Liga?

Saer Sené: ¿La mayor envergadura de la historia de la Liga?

Javier Ortiz Pérez

No hay datos fiables al respecto, pero es probable que Saer Sené haya sido el jugador de mayor envergadura que ha pasado por nuestra Liga. Resulta que, midiendo 2,11, de brazo a brazo lo que alcanzaba era 2,35, lo que le convertía en un intimidador brutal. En el Fuenlabrada no lo hizo mal durante los dos años que estuvo (2011-13), aunque en el primero tuvo una grave lesión que le impidió jugar la segunda mitad de la temporada.

Sené no decepcionó en España, pero sí en Estados Unidos, donde la búsqueda de un nuevo gran jugador africano ha sido una constante desde la aparición de Hakeem Olajuwon. Con Sené también lo intentaron en Seattle con una exagerada décima posición el ‘draft’ del 2006 por delante de muchos jugadores que luego han tenido muy buenas carreras (Kyle Lowry, Rajon Rondo o JJ Redick como ejemplos claros).

Con el Fuenlabrada.

Por lo que se cuenta, iba para mecánico en su Senegal natal, pero su crecimiento desmesurado le empujó hacia el baloncesto y se dio a conocer en los Eurocamps de Treviso en 2004 y 2005. Su única experiencia profesional antes de fichar por los Sonics fue en el Pepinster belga, donde promedió 4 puntos, 5,2 rebotes y 1 tapón… en solo 12,3 minutos.

Llegó entonces el dato que llama la atención de él: en las mediciones previas para entrar en la NBA se descubrió lo de los 2,35 de envergadura, récord en su momento y algo que solo han superado desde entonces Mo Bamba este verano (2,39), John Riek en 2008 (2,36) y Rudy Gobert en 2013 (también 2,35).

Sus cuatro temporadas en América fueron un constante entrar y salir de la liga de  desarrollo, síntoma claro de que allí veían que no estaba ‘hecho’ todavía para las grandes exigencias. En la todavía denominada D-League compartió el título de jugador defensivo del año con otro futuro ACB, Stephane Lesme, en la 2007-08, defendiendo los colores de los Idaho Stampede. En verano de 2008 la franquicia de Seattle se trasladó a Oklahoma City, donde solo disputaría cinco encuentros. Firmó un contrato temporal con los Knicks, con los que jugaría un único partido, el último de sus 47 en total en cuatro años en la NBA. Sus medias de 2,2 puntos y 1,6 rebotes en 5,5 minutos hablan por sí mismas.

Tocaba volver a Europa. En septiembre de 2009 firmó por el Hyeres-Toulon, donde firmó unos notables 12,4 puntos, 11,4 rebotes (líder de la ProA) y 2,4 tapones. Tras un breve regreso a Bélgica y pasar una campaña casi completa en el Gravellines, fichó por el ‘Fuenla’. 

Sus 45 partidos en total se saldaron casi con más rebotes (5,5) que puntos (5,7) en 17 minutos en pista, aunque tuvo meses realmente buenos, muy por encima de estos números. Eso sí, sufría enormemente en la línea de tiros libres (50%) y sus 0,6 tapones es un bagaje muy pobre para tener esos brazos.

Una segunda etapa en Francia , en el Antibes, se vio cortada de nuevo por una lesión de rodilla, pero aún así tuvo la oportunidad de volver a estar en la órbita de la NBA firmando un contrato con los Austin Spurs, el equipo afiliado al de San Antonio. Quizás habían visto en él algo, pero sus números fueron bastante parecidos a los de España (6,3 y 5,5) y nunca fue reclamado para estar a las órdenes de Gregg Popovich.

Aquello fue en el 2016, con 30 años, y no ha vuelto a jugar.

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En la selección de Senegal.