Florent Pietrus: Francés ‘de choque’ con el compromiso por bandera

Florent Pietrus: Francés ‘de choque’ con el compromiso por bandera

Javier Ortiz Pérez

En Valencia, cuando quieren a alguien, lo quieren de verdad. Es lo que se siente cada vez que se habla sobre Florent Pietrus, un jugador que quizás no era de esos ‘de números’, pero sí de máxima implicación, de los que conectaba con la grada y sumaba en el vestuario. En el de La Fonteta pasó cinco de los nueve años que sumó en España, donde también se incluyen etapas en Unicaja, Estudiantes y Baskonia.

Tres temporadas en Unicaja.

Es curioso que todavía siga en activo (acaba de renovar con el Estrasburgo) cuando, con casi 38, es un año mayor que su hermano, Mickael, que jugó unas cuantas temporadas en la NBA con Warriors, Celtics, Magic, Suns y Raptors. Ambos llegaron a coincidir en el inicio de sus carreras en el Pau Orthez, pero después tomaron caminos muy distintos, como distintos eran sus estilos de juego.

Florent tiene menos estilo, pero le gusta más el choque. Cuando Francia ya se le había quedado pequeña (tres Ligas y dos Copas), el Unicaja apostó fuerte por incorporarle a su rotación interior en 2004. Era entonces un jugador extraordinariamente físico, al que le importaba un pimiento jugar por dentro midiendo 2,02. En el Martín Carpena estuvo tres temporadas siendo también muy querido por la hinchada local y con la Copa del 2005 como momento más feliz.

Tras un año (2007-08) en el Estudiantes, su amor definitivo aquí fue el Valencia Basket, donde estaría cinco temporadas con un  mínimo paréntesis de unos meses en Vitoria (tres partidos en la 2010-11). Lo suyo era vestir de naranja y el público se lo agradeció siempre. 

“Cada vez que salgo a la pista se nota, pero creo que es algo por mi trabajo diario, porque la gente se fija en lo que pasa en la pista, y el símbolo del club es la cultura del efuerzo, y la gente lo ve en mí. Yo intento siempre ayudar lo máximo, al equipo y a mi club”, decía en Las Provincias

Eso sí, rechazaba ser “un ejemplo”. “Estoy haciendo lo que más me gusta, que es jugar al basket, y a mí me gusta ganar. Sé lo que cuesta ganar un partido y un título, así que cada partido para mí es una guerra. Creo que juego así por la experiencia de mi vida, perdí a mi madre muy joven y me ha hecho más fuerte”, agregaba.

Machacando en Valencia.

Aquella 2012-13 sería su última campaña en Valencia y en España. Su protagonismo decreció y ambas partes acordaron la salida. Terminaban así 327 partidos ligueros con, como hemos dicho más arriba, unos números muy discretos (4 puntos y 3,2 rebotes en 17 minutos, aunque un estupendo 60% en tiros de dos puntos). Es curioso que, hiciese lo que hiciese durante la temporada, ha sido un fijo en la selección francesa durante los campeonatos internacionales, también en el mismo papel de jugador de complemento para misiones ‘de choque’ muy concretas.

Tras su adiós de Valencia, el baloncesto ha continuado para Pietrus estos últimos años en su país. Primero lo hizo en el Nancy, con el que jugó en la Fuente de San Luis en competición europea, y obviamente fue ovacionadísimo. Después, en Gravelines, Levallois y Estrasburgo, donde se ha visto con fuerzas para renovar por una temporada. Entre los planes está que, cuando se retire, se integre en el cuerpo técnico para trabajar con los jugadores altos preferentemente.

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Ovacionado en la Fonteta