Andy Rautins: Infancia en España acompañando a papá y media temporada en Alicante

Andy Rautins: Infancia en España acompañando a papá y media temporada en Alicante

Javier Ortiz Pérez

Buena metáfora fue en su momento (temporada 2011-12) que Andy Rautins se convirtiese en  el primer jugador extranjero cuyo padre, Leo Rautins, también había disputado la Liga ACB (recordemos: instituida en la 83-84) anteriormente. De Leo ya escribimos aquí hace unos años y ahora le toca el turno al hijo, que se mantiene en activo ganándose la vida como buen tirador que es en Europa.

Andy jugó en el Lucentum Alicante en lo que fue su primera experiencia fuera de América. Había pasado cinco años en la universidad de Syracuse, de donde fue ‘drafteado’ por los Knicks en 2010, aunque en un puesto demasiado discreto, el 38, como para tener grandes privilegios a la hora de formar parte del ‘roster’ definitivo. Sí que disputó cinco partidos con el equipo del Madison Square Garden, pero era claramente carne de ‘corte’.

Fugaz etapa en los Knicks.

Acabó pues en Alicante unos meses después cuando Kyle Singler fue traspasado al Real Madrid. “Estoy muy feliz de estar en el Lucentum, es una gran oportunidad para mí porque este equipo lo está haciendo muy bien, he visto vídeos antes de llegar y tengo muchas ganas de empezar a ayudar. Puedo aportar a este equipo mucha energía, mucho ritmo, agresividad en defensa y, por supuesto, tiro, ya que creo que es uno de mis puntos fuertes. Aunque haré todo lo que me pida el entrenador”, comentó en su presentación. Dijo entonces que le había pedido consejo a su padre: “Me dijo que era una buena oportunidad para mí jugar en Europa y especialmente en España. Yo ya he vivido aquí y no es un país extraño para mí”.

Sí, Andy tenía siete años a lo sumo cuando Leo jugó unos meses entre Málaga, con el Mayoral Maristas, y Ourense. A orillas del Mediterráneo a él le fue simplemente regular y su rendimiento ni de lejos se pareció al de Singler: 7,1 puntos en 16 minutos y un 33% en triples (4 de cada 5 lanzamientos suyos fueron desde 6,75). Quizás se esperaba más de él, aunque globalmente el equipo estuvo muy bien, jugando la Copa del Rey y los ‘playoffs’. Al acabar la campaña en octavo puesto, renunció a la categoría.

Desde entonces ha hecho un par de intentos por entrar en la NBA, primero manteniéndose cerca en la liga de desarrollo (2012-13 con los Tulsa 66ers, proclamándose campeón del concurso de triples) y hace apenas un año formando parte del ‘training camp’ de los Toronto Raptors, el equipo de su país natal, Canadá, aunque  naciese en el estado de Nueva York. Pero no ha conseguido alargar esos pocos partidos con los Knicks. 

Lanzando con el Lucentum un triple.

Por cierto que en todo este tiempo no le han faltado llamadas de España (Betis y Tecnyconta Zaragoza, como mínimo). Quizás le volvamos a ver por aquí algún día porque todavía tiene algo de baloncesto por delante (cumple 32 años el 2 de noviembre) y su tiro sigue siendo muy fiable.

Y es que trabajo no le está faltando en Europa: Alemania (Skyliners Frankfurt), Italia (Varese) y sobre todo Turquía, donde ha jugado los tres últimos años con Gaziantep, Banvit y, ahora, Bahcesehir Koleji. En un reportaje en la prensa canadiense aseguró en 2017 que se había dejado barba para parecer turco y sentirse más seguro así.

CONOCE MÁS HISTORIAS DE JUGADORES DE LA MANO DE JAVIER ORTIZ

El Banvit, uno de sus equipos en Turquía.