Reggie Jackson: ‘Cuatro’ bajito y fugaz con un momento de gloria en el Palau

Reggie Jackson: ‘Cuatro’ bajito y fugaz con un momento de gloria en el Palau

Javier Ortiz Pérez

No, el jugador primero de Oklahoma City Thunder y luego de Detroit Pistons no jugó en la Liga Endesa. Fue otro Reggie Jackson: un ‘4’ bajito y peleón que anduvo sin demasiada suerte en Cáceres en la temporada 98-99. Cuando los aficionados del club extremeño de aquella época debaten sobre quiénes fueron sus peores americanos en la época en la que estuvo en ACB, su nombre suele salir a menudo.

En la universidad de Nicholls State.

Quizás no era tan malo, pero es cierto que en el pabellón V Centenario no cuajó. Llegó un poco de rebote, porque era barato y también obligatorio ocupar las tres plazas de extranjero. Con un contrato temporal, solamente llegó a disputar ocho encuentros con unos promedios muy opacos de 2,3 puntos y 2,5 rebotes en solo 10 minutos en pista. Eso sí, no le faltó un momento de gloria: anotó 8 puntos y capturó 5 rebotes en 13 minutos en la victoria extremeña en el Palau Blaugrana. Aquel fue el único día en el que demostró que podía tener nivel para jugar en nuestra liga, porque lo demás fue una exhibición constante de timidez de cara al aro y falta de adaptación. Entonces no se llevaban tanto los pívots bajitos y peleones como ahora y aquel parece ser que era su rol predilecto.

El que no pudo con los pívots titulares, los experimentados Dyron Nix y Wayne Tinkle, ni tampoco con los nacionales Toni Pedrera y Emiliano Morales. Como ‘3’, otra posible vía de protagonismo, estaba José Antonio Paraíso. La conclusión clara es que no era lo que necesitaba el equipo, como se demostró con el hecho de que su sustituto fue alguien diametralmente distinto como Donald Whiteside, un base. Este tampoco concluiría la campaña, siendo suplido a su vez por un escolta anotador (Lamont Strothers).

La trayectoria de Jackson a nivel universitario recoge bastante más brillo del que tendría como profesional. Es uno de los mejores jugadores de Nicholls State, un centro ubicado en su estado natal, Louisiana. Hasta fue nombrado jugador de su conferencia, la Southland, en su último año.

Siempre tuvo cierta etiqueta de que era pequeño (1,98) para su posición, pero lo sabía suplir con coraje. Tanto es así que en su segundo año ya fue el tercer mejor reboteador del país (12,5), a lo que unió 20,5 puntos. Sus números decrecieron en las dos últimas campañas, pero siguieron siendo muy buenos, siempre por encima de los 16 y 11 en todo su periplo universitario.

Sin embargo, todo ese esfuerzo no le valió para entrar en el ‘draft’ de 1995, aunque sí en el de la CBA. En la liga comercial entró en el mejor quinteto ‘rookie’ y firmó buenos números en Rockford y La Crosse, pero ni le llamaron de la NBA ni las propuestas que recibió de Europa fueron nunca de calibre. Antes de Cáceres había pasado unos pocos meses en Gorizia.

Hay un misterio considerable alrededor suyo que no hemos sabido resolver. Desde 1998, cuando salió de España, hasta 2006 no jugó en equipo profesional alguno, hasta que fichó por el Novi Grad de Sarajevo. Estuvo allí una temporada y después volvió a ser irrastreable, en parte también por compartir nombre y apellidos con alguien que se ha dedicado al mismo deporte con más éxito.

CONOCE MÁS HISTORIAS DE JUGADORES DE LA MANO DE JAVIER ORTIZ

Rodeado de jugadores del Barcelona en su mejor partido en España (Foto: El Periódico de Catalunya).