Levi Rost: El alero de Michigan que aprendió a amar Tenerife

Levi Rost: El alero de Michigan que aprendió a amar Tenerife

Javier Ortiz Pérez

Un buen ejemplo para el baloncesto este Levi Rost, que llegó a España como un auténtico desconocido para jugar en la entonces denominada LEB-2 (hoy LEB Plata) y se marchó con todos los honores en la Liga Endesa con el Iberostar Tenerife. Aquello fue en el 2015 y con 32 años parecía que iba a seguir jugando, pero finalmente supuso su retirada del baloncesto.

Machacando en el pabellón Santiago Martín.

Rost era uno de esos jugadores no muy dotados en lo físico, pero sí muy trabajador, orientado a ayudar al equipo y que colaboraba en lo que podía, ya fuese algún tiro de media distancia o a través del esfuerzo defensivo. Lo que sería una ‘anti estrella’, aunque desde luego tuvo buenos años a nivel numérico en las categorías federativas. En la élite ya le costó más ser importante, aunque no por ello el público de La Laguna dejó de quererle. Y mucho.

Nacido en Michigan, no se movió de su estado para llevar adelante su carrera universitaria, aunque tuvo que hacerlo en una pequeña como Western Michigan. De allí saltó a la modesta IBL, teniendo su primera experiencia internacional en la 2004-05 en la liga chipriota. Con semejantes antecedentes, cuando el Celso Míguez de Pontevedra le fichó en la LEB-2 mediada aquella campaña solo los muy expertos podían decir algo de él. Pero empezó a rendir desde el primer momento (18,3 puntos por partido), lo que llamó la atención del entonces Ciudad de La Laguna Canarias (actual Iberostar), por entonces en la misma categoría. Entre medias había disputado un solitario partido en Madeira.

Con el equipo aurinegro ascendió a la LEB, donde debutaría en la 2007-08 Es llamativo que en los siguientes años tuviese un par de experiencias fuera de la isla (Los Barrios 2008-09 y Girona 2010-11), pero que en ambos casos acabase regresando. El destino le tenía reservado subir a la Liga Endesa con el equipo tinerfeño en el 2012. 

El chico de Michigan que clavaba una suspensión tras otra si los bloqueos le dejaban liberado alcanzó los 12,1 puntos (y un gran 39,6% en triples) aquel año para tocar el cielo. Y él pudo disfrutarlo tres temporadas más, aunque ya en un papel más pequeño (8,6 puntos en 21 minutos, 36% en triples).

Cuando se marchó se había convertido en el norteamericano con más partidos en un club de tanto recorrido (227). “Mi mujer y yo”hemos decidido explorar nuevas opciones la próxima temporada. Ha sido una decisión difícil, pero los dos sentíamos que era el momento de buscar otras opciones. Queremos agradecerle al club por haber cuidado de nosotros en estas siete temporadas así como por habernos dado las oportunidades que nos han dado. Nunca lo olvidaremos”, dijo el día de su adiós. “No tienen ni idea de cuánto ha impactado en nosotros esta relación con la gente de Tenerife. Los recuerdos que hemos acumulado durante estos siete años no los olvidaremos en la vida. Gracias otra vez por las oportunidades que nos han dado. Mi mujer y yo le deseamos lo mejor al club en el futuro”, añadió.

En teoría, parecía que iba a continuar jugando, pero no ha sido así. Según publicó el Diario de Avisos en 2016, a falta de ofertas interesantes trabaja como agente inmobiliario en su estado natal.

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Imagen de 2016 con su mujer, Leslie.