Leo Mainoldi: La lenta pero segura ‘cocción’ de un proyecto argentino

Leo Mainoldi: La lenta pero segura ‘cocción’ de un proyecto argentino

Javier Ortiz Pérez

Tardó en florecer el talento de Leo Mainoldi en España. Finalmente acabó jugando a muy buen nivel en la Liga Endesa, pero su proceso de ‘cocción’ resultó quizás algo lento, sobre todo con la expectativa que había cuando el Valencia Basket le fichó siendo muy joven. Pero a principios de siglo todos querían tener un argentino prometedor, imitar lo sucedido con el Baskonia y Luis Scola, pero, claro, Scola solo hay uno.

Cinco años muy buenos en Fuenlabrada.

‘Coco’ Mainoldi firmó un contrato de cinco años a orillas del Turia cuando jugaba en el desconocido Club Atlético Carcarañá. De él gustaban su carácter y su buena muñeca, aunque era obviamente un jugador por pulir. Acababa de cumplir 18 años cuando debutó con el primer equipo, aunque en aquel tiempo estuvo más centrado en el filial de EBA.

“El salto de irme a España fue una oportunidad que se dio a través de la selección. El director general del Pamesa Valencia fue quien me contactó cuando estaba entrenando en Buenos Aires. Le gustó como jugaba, como entendía el juego según su criterio y me dio la oportunidad de poder ir a probar suerte. Fue una experiencia increíble. Hoy por hoy puedo decir que fue una decisión muy acertada la que tomé (…) Me costó al principio, mi padre me acompañó la primera semana de la primera semana, pero cuando se fue yo me quería volver, no quería saber nada, no estaba bien. Pero luego con los entrenamientos, de a poco me fui adaptando. Siempre fui consciente de lo que quería. A lo mejor las oportunidades solo pasan una sola vez, nunca se sabe si se iba a volver a repetir así que uno toma fuerzas. Gracias a Dios no me pegué la vuelta, aguante esos malos momentos, que tampoco fueron tantos, y pude quedarme mucho tiempo. Soy un agradecido de lo que viví.”, contó hace poco en una entrevista.

Sin embargo, no fue un gran negocio para el Valencia Basket, con el que únicamente disputaría cinco encuentros más antes de la finalización de su vínculo. Las cesiones a Castelló y Burgos, en LEB-2, firmó buenos números, pero no lo suficiente como para contar en La Fonteta. Así es que tuvo que completar su escalada en Lleida, ya en LEB. 

En 2008 ya estaba por fin preparado para la primera categoría y fue en Fuenlabrada, donde pasó cinco años cada vez mejor. Tanto que acabó en un ‘grande’: el Baskonia 2013-14, en lo que sería su última experiencia española. Totalizó 201 partidos en la Liga Endesa con 8 puntos y 3,8 rebotes en 21 minutos: se había quedado con el papel de ‘4’ abierto que tanto se agradece hoy en día y su 39% en triples le avala. A ello habría que añadir los 165 encuentros en las categorías federativas. Hasta llegó a la selección absoluta de su país.

Última experiencia en España en la 2013-14 en Vitoria 

Preguntado por su balance, afirma que cree que fue “muy bueno”. “Me costó mucho trabajo, mucho sacrificio llegar a la ACB que era el sueño que tenía cuando me fui. Soy un agradecido al básquet, a todo, de poder disfrutar de la Liga que es la mejor que hay después de la NBA. Cuando lo veo en retrospectiva me pongo pensar que no es poca cosa. Tuve temporadas mejores que otras, pero rescato los momentos de alegría como cuando jugué la Copa del Rey y participé en playoffs. Fue muy completo, estuve a gusto en todos los años que pasé en España”, resume.

En 2014 regresó a su país, primero a CONOCE MÁS HISTORIAS DE JUGADORES DE LA MANO DE JAVIER ORTIZ(y ganó la Liga Nacional), luego a Gimnasia Indalo y después a San Martín de Corrientes. Ahora ha vuelto a Quimsa, donde, con 33 años, confía en seguir dando guerra.

CONOCE MÁS HISTORIAS DE JUGADORES DE LA MANO DE JAVIER ORTIZ

En San Martín de Corrientes.