Leo Klassmann: Brasileño en Valladolid con un solitario partido en la Liga Endesa

Leo Klassmann: Brasileño en Valladolid con un solitario partido en la Liga Endesa

Javier Ortiz Pérez

El último partido de la liga regular 2009-10 fue el único que disputó Leo Klassmann en la Liga Endesa. Se trata de un pívot brasileño bastante espigado (2,11) y fuerte sobre el que el extinto Club Baloncesto Valladolid depositó muchas esperanzas, aunque su aportación al primer equipo quedó reducida finalmente a aquellos 6 puntos en 14 minutos que consiguió en su solitario encuentro frente al Bilbao Basket hace ya unas temporadas.

Foto oficial con el CB Valladolid.

Klassmann empezó muy tarde a jugar, con 15 años. Y se incorporó al club vallisoletano con apenas 18, procedente del Atlético Pinheiros de su país. Durante tres temporadas se estuvo fogueando en la Liga EBA como vinculado, dando muestras de su progresión rodando los diez puntos y diez rebotes. No es que fuese Thiago Splitter, pero sí que era enorme en cuanto a tamaño y tenía buena intuición para el rebote. En la 2008-09 ya jugó un partido con el primer equipo, con el que entrenó a menudo en un curso que acabó con el título de LEB Oro y el ascenso.

“El Valladolid apostó por mí, invirtió en mi formación como jugador promesa y subí un escalón al baloncesto internacional. Mejoré en todos los aspectos gracias a ello: a nivel físico, táctico y técnico”, cuenta en una entrevista en su país

“Estar con el primer equipo ha sido una de las experiencias más especiales que he tenido, un año maravilloso entrenando y compartiendo vestuario con jugadores con pasado en la NBA y en selecciones internacionales, MVPs de varias ligas... Tuve la oportunidad de trabajar con el mejor entrenador de la temporada, Porfi Fisac, una persona de la que aprendí mucho”, añade. También hizo buenas migas con Robert Battle, del que tomó buena nota en el trabajo bajo los tableros.

Después de su debut en la Liga Endesa (por cierto, que aquel día ante Bilbao estuvo perfecto con 3/3 en tiros, y añadiendo 3 rebotes para 9 de valoración) fue cedido al Ávila, en LEB Plata. Pero aquello no salió bien: apenas estuvo mes y medio en el equipo después de promediar 5,3 puntos y 6,7 rebotes en 19 minutos. “Viví algunos de los momentos más difíciles de mi vida en relación con el baloncesto, por problemas financieros y por la crisis que afectó a toda Europa, pero me sirvió de aprendizaje, de experiencia”, recuerda. Según cuenta, tomó la decisión entonces de volver a su país de origen.

Allí continúa, aunque a menudo es conocido baloncestísticamente por el nombre de Leo Waskiewicz. Desde el 2015 viste la camiseta del Basquete Cearense, un equipo de la mitad de la tabla en la NBB, donde suele ser titular y continúa firmando prácticamente el mismo número de puntos que de rebotes (8,2 y 8).