Kirk Penney: Una ‘haka’ en honor del gran cañonero neozelandés

Kirk Penney: Una ‘haka’ en honor del gran cañonero neozelandés

Javier Ortiz Pérez

Sucedió el pasado mes de marzo y, claro, en estos tiempos en los que lo visual y lo inmediato es lo que empuja al ‘click’, algunos medios españoles lo recogieron. Kirk Penney, exjugador de tres equipos de la Liga Endesa, se retiraba y en reconocimiento sus compañeros de equipo de los New Zealand Breakers le hacían una ‘haka’ de honor. Ese baile ceremonial maorí que hizo universalmente conocida la selección de rugby ya pasó al baloncesto cuando los llamados ‘Tall Blacks’ se abrieron paso en la escena mundial del baloncesto.

Captura de la ‘haka de honor’ tras su retirada.

Merecida la gloria pública para Penney, que a sus 37 años cortó una trayectoria que, si no fuese por la irrupción reciente de Steven Adams, merecería sin dudas el calificativo de mejor baloncestista de la historia de su país. Aquí dio fe de ello también, primero en el Gran Canaria 2003-04, años después en el Fuenlabrada 2011-12 y por último en el Baloncesto Sevilla 14-15. Las etiquetas estaban todas justificadas: un tirador que armaba muy rápidamente el brazo, muy decidido y con personalidad como para liderar a un equipo.

Gran Canaria 2003-04

De las tres experiencias casi seguro que la mejor fue la de Fuenlabrada, a la que llegó como revulsivo para sacar al equipo de abajo, y lo consiguió. También colectivamente en Las Palmas y Sevilla se cumplieron los objetivos, totalizando así nuestro protagonista 68 partidos en España y 12,4 puntos en 24 minutos de promedio, rozando el 40% en triples, su gran especialidad.

Desde luego, no se puede decir que no haya tenido una carrera interesante. Nacido en Auckland, la capital de un país que, no olvidemos, apenas tiene cinco millones de habitantes (la mayor parte de ellos obsesionados con el rugby), se marchó a Estados Unidos después de brillar con apenas 17 en la liga local. En la universidad de Wisconsin también ofreció algunos recitales anotadores, pero eso no le dio para llegar al ‘draft’ de 2003. Sí metió cabeza como segundo ‘kiwi’ en la historia de la NBA (tras Sean Marks), aunque sus experiencias en Miami Heat (dos partidos) y la temporada siguiente Los Angeles Clippers (cuatro) fueron brevísimas.

Alguien de sus cualidades podía ganarse, y muy bien, la vida en Europa. Gran Canaria fue su primera parada, clasificación para los ‘playoffs’ incluida con 10,6 puntos por su parte. Jugó en equipos muy grandes como Maccabi, Zalgiris y Alba de Berlín y también echó una mano al único representante de su país en la liga australiana a ganar el título en 2011. Hasta los Spurs, siempre atentos a lo que pasa fuera de USA, estuvieron a punto de darle un puesto en la plantilla definitiva en 2010.

Cuando volvió a España en 2011 a Fuenlabrada se le dieron galones totales y acabó entre los mejores anotadores de la Liga Endesa con 14,4 puntos por partido. Tras un paréntesis en Turquía, el Baloncesto Sevilla le reclamó ya iniciado 2015 para salvar al equipo del descenso en un año que todos recordamos como complicado. Él contribuyó con 11,3 puntos y se mostró siempre encantado de vivir en la capital andaluza.

Ya no volvería a Europa, repartiendo sus últimos años entre los Illawarra Hawks y los New Zealand Breakers, en los que ya ha tenido un papel menor debido a las lesiones. Con 37 años ya puede descansar. Desde su país se le reclama que siga vinculado al baloncesto, pero cuando se retiró que publicó que iba a trabajar en una empresa médica a la que está vinculado.

CONOCE MÁS HISTORIAS DE JUGADORES DE LA MANO DE JAVIER ORTIZ

Sevilla 2014-15