Víctor Férriz: Un partido más que su hermano Alberto, pero sin anotar

Víctor Férriz: Un partido más que su hermano Alberto, pero sin anotar
En acción con el filial del Real Madrid, y en la actualidad

Javier Ortiz Pérez

En marzo trajimos aquí la historia de Alberto Férriz, el tipo cuya única canasta en la máxima categoría del baloncesto español fue con un mate. Pues bien, hoy le toca el turno a su hermano mayor Víctor Férriz, cuatro años mayor que él, que también tuvo una presencia testimonial en el Real Madrid. En su caso fue en la temporada 99-2000 con dos partidos (cuatro minutos en total), mostrándose muy tímido de cara al aro (solo un intento, fallado, de dos puntos).

En acción con el filial del Real Madrid.

La historia de ambos en cuanto a sus inicios en el baloncesto difiere: si Alberto había empezado jugando en su barrio para después ser captado por el Real Madrid, en el caso de Víctor entró directamente en el club blanco. “No había jugado antes en ningún equipo antes de entrar en el Madrid. Hasta entonces, solo había jugado con mi padre en el patio del colegio tirando a canasta, pero es que en el colegio no había equipo de baloncesto”, cuenta. Todo se produjo de forma aparentemente casual: “Mi madre se enteró que hacían las pruebas para entrar en infantiles y me presenté, sin mucha convicción porque tampoco era muy alto y no había jugado antes.  Algo verían...”.

Víctor y Alberto compartían posición, la de alero, aunque el más joven mide siete centímetros más (2,00 por 1,93). “Yo era buen tirador y tampoco era malo físicamente”, comenta Víctor, que fue subiendo escalones en la cantera madridista con un año de paréntesis en el Canoe. El momento soñado se produjo ante el Gijón Baloncesto de la mano de Sergio Scariolo un 26 de febrero del 2000. “Me dijo que saliera. Estaba nervioso y me buscaron para que anotase, pero fallé. Lo que sí me hizo ilusión fue que, antes de salir, Chus Mateo me diese la enhorabuena. Fue un entrenador que tuve en mis inicios en la cantera del Madrid. Entonces era ayudante de Sergio y ahora lo es de Pablo Laso”, recuerda.

Una semana después tuvo otros dos minutos ante el Cantabria Lobos. Como curiosidad, aquel Madrid se proclamó campeón de la entonces Liga ACB  gracias a una inolvidable victoria en el quinto partido en el Palau ante el Barcelona.

Su carrera no volvería a asomarse a la élite: estuvo un año en Alcalá en LEB-2 y un par de ellos en Villalba y Pozuelo en EBA al tiempo que completaba su formación académica. Actualmente continúa viviendo en Madrid y es mánager de auditoría en una de las grandes empresas a nivel mundial: KPMG.

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