Maurice Carter: De gran sustituto a lesionadísimo en dos Gironas distintos

Maurice Carter: De gran sustituto a lesionadísimo en dos Gironas distintos

Javier Ortiz Pérez

Vivió dos perfiles bien distintos Maurice Carter en Girona. Por un lado, supuso una refrescante aparición en la recta final de la 2004-05, sustituyendo a Luke Recker. Tan buen recuerdo dejó que la siguiente campaña, cuando hubo problemas con Tamar Slay, que no se había adaptado y dejó el equipo en pretemporada, se volvió a recurrir a él. Pero nada más regresar empezó a tener unos graves problemas de rodilla que le llevaron a ser operado. Solo jugaría un encuentro durante todo el año.

Con el Girona 2004-05.

Carter era un escolta serio, experimentado y buen anotador que vivió la transición entre el más modesto Casademont Girona y el más ambicioso (y a la larga, fallido) Akasvayu. Nacido en Missouri y criado en la universidad de Lousiana State, sus primeros años como profesional transcurrieron entre las ligas menores de su país y pequeñas incursiones en el baloncesto internacional (Grecia, Puerto Rico). Su claro objetivo era meter cabeza en la NBA, pese a no haber sido escogido en el ‘draft’.

Finalmente lo conseguiría. En la temporada 2003-04 había hecho la pretemporada con los Lakers, que le cortaron, aunque se guardaron su número de teléfono. Esperó en la D-League y le volvieron a llamar en enero para firmarle un contrato de diez días que no fue renovado, aunque sí le abrió la puerta a un compromiso similar en los New Orleans Hornets. Solo totalizó diez encuentros entre ambas franquicias, con 4,2 puntos en 10 minutos.

Su siguiente parada fue Roma, con una buena actuación (13,3 puntos) que confirmó que podía ser un jugador muy útil en Europa. Acabó en Fontajau sustituyendo a Recker con unos estupendos 19,4 puntos en 33,5 minutos, incluyendo los 30 de la última jornada de la liga regular ante el Breogán. El Casademont emergió desde la zona baja a una posición más tranquila, esperando la revolución a nivel interno que estaba a la vuelta de la esquina.

No fue extraño que con los problemas de Slay se recurriese inmediatamente a Carter ya bajo el manto de Akasvayu, aunque se sabía que tenía dolores en la rodilla derecha. La decisión fue primero esperarle y luego operar, pero finalmente hubo que rescindir el contrato tras un solo partido liguero (10 puntos en 19 minutos ante el Joventut en la decimonovena jornada). Fue un desbarajuste ocupar esa plaza de extranjero, que tuvo temporalmente también Spencer Gloger y hasta Anthony Peeler, veteranísimo NBA, que no llegaría a debutar, como Slay.

Tan seria fue la dolencia de Maurice Carter que, con 30 años, no volvió a jugar a nivel profesional. Actualmente, según su perfil en Facebook, vive en Phoenix y trabaja para Primerica, una compañía de marketing que vende seguros y productos financieros. En su página de LinkedIn apunta que es “regional leader” de la compañía.

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