Douglas Arnold: Calidad y espíritu de equipo de un tipo querido en Ourense

Douglas Arnold: Calidad y espíritu de equipo de un tipo querido en Ourense
Douglas Arnold, en la temporada 89-90 y equipo del Ourense que logró el ascenso en 1989,

Javier Ortiz Pérez

Un jugador muy importante para el primer ascenso del Ourense a la máxima categoría. Douglas Arnold, un ala-pívot de 2,02, es recordado por su compromiso y su capacidad anotadora, que fueron decisivas para subir en 1989. Después no pudo completar la temporada en la entonces Liga ACB después de sufrir un accidente de tráfico. Pero dejó un reguero de cariño a su paso, un poco en la línea de aquellos americanos que eran casi mirados como extraterrestres.

Arnold mezclaba bien dos cosas como la calidad técnica y la vocación de trabajar por el equipo, algo que no siempre se da. Formado en la universidad de Texas Christian, su intento de entrar en la NBA quedó lastrado por su tardía elección en el ‘draft’ de 1983 (cuarta ronda, puesto 76). En el estado mormón llegaron a considerarle, pero terminó ‘cortado’ durante la pretemporada y ahí, siguiendo guión habitual, empezó su aventura europea.

Estuvo a punto de fichar por el Joventut en 1985 y fue bastante apreciado en el Racing de París durante tres temporadas, aunque luego no le fue excesivamente bien en Bélgica, de donde se había tenido que marchar iniciada la 87-88. El entonces denominado Caixa Ourense, de Primera B, se cruzó en su camino con la lesión del pívot Howard Wood, ejerciendo de sustituto aunque sus características eran diferentes.

Arnold cogió protagonismo ofensivo enseguida, pero sin descuidar el trabajo colectivo. Tenía buenos movimientos en el poste bajo, reboteaba, tiraba de 4-5 metros y hasta de tres puntos (entonces la línea estaba en 6,25). Su aportación fue de gran calibre en un equipo que estaba completando una mala temporada, salvada en el ‘playoff’ de permanencia frente al Lliria.

El ‘matrimonio’ iba bien y renovó, repitiendo brillantes actuaciones hasta el ‘playoff’ de ascenso ante el Cajamadrid en la 88-89, saldado con ascenso gallego después de cinco encarnizados partidos, el último de ellos con dos prórrogas y en cancha contraria (94-95 tras dos tiros libres anotados por Toño García y dos fallos del conjunto de Alcalá de Henares). Aquel día Arnold logró 17 puntos y 9 rebotes (sin sentarse ni un solo segundo de los 50 minutos de partido), aunque el gran héroe fue Nacho Suárez (37 puntos).

Equipo del Ourense que logró el ascenso en 1989, con Arnold en sus filas. 

Se apostó por su continuidad en ACB y respondió bastante bien con 16,3 puntos, 7,9 rebotes y 2,2 asistencias, compatibilizando posiciones interiores con exteriores. Después de la trigésima jornada fue sustituido por las lesiones que le ocasionó un accidente de tráfico sufrido de madrugada junto a James Hardy, que había sido sustituido por Roland Gray pero continuaba con equipo. Lo que entonces se publicó fue que el BMW que uno de los dos conducía a la entrada de Vigo tuvo que realizar una brusca maniobra para evitar atropellar a un perro que invadió la calzada. El coche chocó contra un muro y después contra una valla protectora, lo que ocasionó que Arnold se fracturase el tobillo y fuese operado de urgencia. Hardy, solo con hematomas, salió mejor parado, y volvió a ser dado de alta para sustituir a su compatriota.

En fin, un desagradable final para una muy buena trayectoria. Arnold vive ahora en su California natal y recientemente fue homenajeado por su ‘high school’, Norwin, en la que se cuenta una anécdota que habla bien de él: en una fase final fue nombrado ‘MVP’, pero él le cedió el trofeo al base del equipo porque, argumentó, los puntos que había conseguido habían sido gracias a él.

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