Paul Burke: Poco relieve de un americano con pasaporte sueco en Alicante

Paul Burke: Poco relieve de un americano con pasaporte sueco en Alicante
Como entrenador en Suecia y su imagen de la enciclopedia de acb.com.

Javier Ortiz Pérez

Refuerzo de urgencia de Paul Burke en Alicante en la temporada 2002-03 sin mucho resultado. Lo mejor en su caso era que no ocupaba plaza de extranjero, condición fundamental para sustituir a Jordi Millera en la recta final de la campaña. Pero solamente jugaría 13 encuentros de liga regular y uno de ‘playoff’ con discretísimos promedios de minutos (10), puntos (1,1) y asistencias (1,5). Apenas miró a canasta y cuando lo hizo fue con poco acierto.

Burke fue casi el último recurso para Julio Lamas, entonces entrenador del Lucentum. Cuando Chris Corchiani, que en principio iba a ser quien iba a ocupar el puesto de Millera, fue baja, el argentino intentó desesperadamente fichar a otro base de garantías, pero recibió consecutivos ‘noes’ de jugadores como el mítico Marcelo Milanesio (tenía 38 años y se había retirado hacía unos meses) y dos veteranos españoles como Tomás Jofresa y Pepe Lasa. Nuestro protagonista había quedado libre en el mercado después de salir de Udine.

Nacido en Pennsylvania y graduado en La Salle, su primer destino europeo fue el Norrkoping en 1995, todavía ocupando plaza de norteamericano. Después estuvo en Gran Bretaña. Era un jugador importante en esas competiciones de poco glamour a nivel continental (MVP en Suecia incluido), pero su carrera se relanzó indudablemente cuando en 1999 pudo conseguir el pasaporte comunitario, ya que se casó con una chica sueca.

Logró acceder entonces a una liga de nivel superior como la alemana con el Telekom Baskets y posteriormente a la italiana. Ejerció con su juego pausado y cerebral, más orientado al pase que a la anotación. La Liga ACB/Endesa era probablemente demasiado para él y, visto su rendimiento, no tuvo la más mínima posibilidad de continuar. Al menos puede presumir de haber jugado una eliminatoria de cuartos de final contra el Barcelona, que sería luego el campeón.

Después de aquello, volvió a Alemania y finalmente a Suecia, al Norrkoping de nuevo, donde se retiraría no sin antes ejercer como jugador y asistente de entrenador al mismo tiempo. Después, es curioso que a entrenase sucesivamente al equipo masculino de este club (2008-09), después al femenino (2009-2011) y de nuevo al masculino (2011-2014, ganando una liga). Su vinculación al país llevó a que defendiese incluso la camiseta de su selección en el Eurobasket que se disputó allí en el 2003 y donde tuvo unos números desde luego más brillantes que a orillas del Mediterráneo (7,3 puntos y 4,3 asistencias).

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