Kosta Perovic: De posible gran dominador de las zonas a especialista

Kosta Perovic: De posible gran dominador de las zonas a especialista

Javier Ortiz Pérez

Hubo un momento de la carrera de Kosta Perovic en la que parecía que podía ser uno de los grandes dominadores del baloncesto continental. Pero se quedó en un simple especialista para el trabajo del centro de la zona, torturado seguramente por dos asuntos principales: su precipitada marcha a la NBA y los problemas físicos, esos mismos que le retiraron muy prematuramente a los 30 años, en el 2015.

Perovic pasó por tres ‘grandes’ españoles: Valencia, Barcelona y Unicaja. Lo hizo en un intento de relanzar su carrera, que se había quedado bastante estancada después de disputar solo siete partidos en la NBA en la temporada 2007-08 con los Golden State Warriors. No lo hizo mal en la Liga Endesa, pero no desde luego en el nivel que había dejado bastante claro en el Partizán antes de marcharse a Estados Unidos.

En el Barça, donde ganó dos Ligas y una Copa.

Su chasis era, desde luego, privilegiado. Con 2,18, resultaba bastante coordinado y era lo suficientemente inteligente como para no meterse en aventuras que no podía manejar. Su ‘carta de tiro’ estaba centrada en la pintura y tampoco le hacía falta mucho más. Le gustaba acabar en mate, iba bien al rebote y tenía buen ‘timing’ para el tapón.

En su caso se daba una de estas paradojas de las guerras yugoslavas: nacido en una de las ciudades croatas más castigadas por el conflicto, Osijek, su origen era montenegro. Y su trayectoria de joven siempre estuvo ligada al Partizán serbio, donde debutó en la Euroliga sin haber cumplido todavía los 18 años. Su progresión resultó enorme en cinco años como profesional en Belgrado, culminando con 15,2 puntos y 6,2 rebotes en la 2006-07 en la Euroliga. Los Warriors, que año antes le habían escogido con el número 38 en el ‘draft’, le tentaron. Y él tomó la misma decisión desacertada de otros...

Unicaja, su última parada en la Liga Endesa 

1,4 puntos y 1,9 rebotes en 5,4 minutos de los reseñados siete partidos fueron sus paupérrimos números en Oakland, con un préstamo a los Bakerfield Jam (D-League) de por medio. No llegaría a cumplir el segundo año del contrato que firmó, aceptando la oferta de Valencia en la búsqueda imperiosa de mayor protagonismo. En ‘la Fonteta’ tuvo dos años bastante buenos, aunque circunscrito ya a un rol en el que no era desde luego la primera opción ofensiva. Neven Spahija le supo entender bien y hasta le exprimió con algún partido: 30 de valoración (20+9 en 28 minutos) frente al Caja San Fernando. No fue lo habitual.

El Barça le incorporó en 2010 con la intención de darle profundidad a su rotación interior, ganando dos Ligas y una Copa ya descaradamente como jugador de recambio de Boni NDong. Nunca superó los 15 puntos en un partido. Su periplo aquí lo acabó en el Unicaja, de la mano de Jasmin Repesa, en la 2012-13 con una misión muy similar, aunque teniendo que lidiar con pequeñas dolencias que le trabaron la continuidad.

Presenciando un reciente partido en Serbia (Foto: MN Press).

En cinco temporadas en la Liga Endesa (156 partidos, poco más de la mitad de ellos como titular, 85) se quedó en 6,6 puntos y 3,3 rebotes en 16 minutos, poco que ver con el jugador que impresionó en Belgrado, adonde terminaría regresando después de dos años en Rusia con el Enisey Krasnoyarsk. Pero ya sus rodillas estaban muy tocadas y anunció su adiós en plena campaña 2015-16. Desde entonces vive con tranquilidad y en un segundo plano en la capital serbia, colaborando en distintas iniciativas baloncestísticas.

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