Thomas Adams: De sustituto a sustituido en Lugo sin explicación aparente

Thomas Adams: De sustituto a sustituido en Lugo sin explicación aparente
Jugando con el Breogán, y más tarde en Portugal (Foto: Record)

Javier Ortiz Pérez

Extraño caso el de Thomas Adams con la camiseta del Breogán: resultó un acierto que a mediados de la temporada 1993-94 sustituyese a Alex Stivrins en el conjunto lucense, ganándose la renovación. Sin embargo, a los pocos partidos de iniciarse la 94-95 fue cortado y sustituido por Mike Giomi cuando su rendimiento, al menos estadísticamente, estaba siendo similar. 

No fue su única aventura en España, aunque sí en la actualmente denominada Liga Endesa: también estuvo en EBA con el Coruña y en LEB con el Inca.

Thomas no destacó especialmente en su época universitaria, repartida entre el ‘JuCo’ de Navarro y South Alabama, donde coincidiría con dos venezolanos que también acabarían en España, Gabriel Estaba y César Portillo. Fuera de todo ‘draft’, lo que encontró para iniciar su carrera internacional en 1991 fue el Illiabum. Acabaría haciéndose fuerte en Portugal, porque de ahí pasó al Estrelas de Avenida, donde se confirmó como uno de los mejores de la competición durante dos años y medio. Abandonó su segundo club por sus problemas económicos y aceptó la llamada del Breogán.

Cayó bien allí. Era más bien alero (2,03), pero también podía intercambiar la posición con el ‘4’, Dino Bilalovic, un arma que utilizó mucho Andreu Casadevall. Adams promedió en los 13 partidos de la 93-94 15,2 puntos y 5,1 rebotes y poco importase que metiese muy poquito de tres puntos (19%), porque para eso ya estaba gente como Óscar Cervantes o el propio Bilalovic.

Era barato y su continuidad no sorprendió a nadie, pero algo pasó porque en la 94-95 solo aguantó ocho encuentros. Y eso que sus números fueron muy similares (14,7 puntos y 4,7 rebotes). Una dura derrota ante el Huesca (106-72) supuso su final, y eso que fue su mejor partido del curso con 20 puntos y 6 rebotes. La temporada no había empezado bien: en un entrenamiento en verano, tuvo un terrible choque con Cervantes que acabó con puntos de sutura para ambos (Adams, nueve en un pómulo; el escolta español, dos en la frente).

Tras su salida de Lugo, encontró rápidamente acomodo en la EBA, que era la segunda categoría entonces, en el Leymakao de A Coruña. Y su tercera etapa en España fue se produjo en dos temporadas también incompletas, la 97-98 y la 98-99, en Inca (LEB), donde lo hizo realmente bien (17,7 puntos y 6,2 rebotes). Entretanto, salió y entró de la liga portuguesa, donde parecía sentirse especialmente cómodo, añadiendo a Beira Mar Aveiro, Seixal, Queluz, Ovarense (con el que llegaría a disputar la Euroliga con un balance de 0-10) y Belenenses a su historial. En este último equipo se retiró en el 2004 después de haber acumulado multitud nominaciones como mejor jugador de la jornada.

 

CONOCE MÁS HISTORIAS DE JUGADORES DE LA MANO DE JAVIER ORTIZ