Jorge Calvo: De Ponferrada a la ganar la liga inglesa pasando por León

Jorge Calvo: De Ponferrada a la ganar la liga inglesa pasando por León

Jorge Calvo está en el ‘club’ virtual de los jugadores que han disputado un solitario partido en la máxima categoría. Fue en la temporada 2007-08, la última del Baloncesto León en la élite. Luego fue más noticia por otra cuestión: se fue a jugar a Inglaterra y ganó varios títulos allí. Él mismo nos cuenta su historia en un detallado relato.

“El primer deporte que practiqué de pequeño fue el fútbol, pero entre que no me entusiasmaba mucho y que era bastante malo no tardé en dejarlo. Mi hermano mayor estaba en las categorías inferiores del Club Baloncesto J.T. de Ponferrada y recuerdo jugar en unas canastas de mini del pabellón cuando iba con mis padres a llevarlo o recogerlo a sus entrenamientos. Ahí me empezó a gustar el basket. Un día vino un entrenador al colegio donde estudiaba y fue clase por clase comentando que se iba a hacer un equipo, así que decidí apuntarme.

Empecé a destacar pronto jugando en categorías inferiores en Ponferrada y eso llamó la atención del Colegio Leonés, la cantera de Baloncesto León. En infantiles se pusieron por primera vez en contacto con mis padres para comentarles el interés que tenían en que fuese allí con una beca de estudios, pero consideraron que aun era demasiado pequeño para irme de casa.  El entonces entrenador del Colegio Leonés, Pepe Estrada, y el entonces responsable de la cantera de Baloncesto León, Toni Iglesias, siguieron insistiendo los siguientes años, por lo cual les estaré siempre agradecido. Con 16 años a mis padres ya les pareció bien que me fuese, siempre y cuando me comprometiese primero con los estudios. Siempre fui bueno en eso, pero aún así era la mayor preocupación que tenían.

Me fui cuando era juvenil de segundo año. En el Colegio Leonés terminé allí el Bachillerato y me ofrecieron una beca deportiva para comenzar mis estudios universitarios en León y jugar en el equipo de la universidad. Yo quería estudiar una Ingeniería y en León la había, así que continué allí. En las temporadas 2006-2007 (la del último ascenso a ACB de Baloncesto León) y 2007-2008  ya entrenaba habitualmente con el primer equipo para completar los entrenamientos. Fue al año siguiente en la vuelta a LEB Oro cuando firmé mi primer contrato con el equipo.

Tengo buenísimos recuerdos de esos años. Fue una etapa muy importante de aprendizaje y madurez. Tuve la suerte de coincidir con muy buenos jugadores y compañeros, entre los que tengo que destacar a Juanjo Bernabé.  Fue un lujo para mí poder aprender de él. No tengo la menor duda de que mi progresión durante esos años fue gracias a lo que aprendí de él.

Con el Baloncesto León.

El primer año jugué pocos minutos porque tenía por delante a dos cracks como Juanjo y Álex González y yo estaba muy verde. Al año siguiente ya fui teniendo un poco más de continuidad, pero fueron mis dos últimos años en León cuando más cómodo me sentí jugando. Les tengo que agradecer tanto a Javi de Grado como a Tino Ugidos todos aquellos entrenamientos "voluntarios" en días libres. En aquel momento no me hacía ninguna gracia, pero ahora admito que me ayudaron mucho. Jugamos los ‘playoffs’ de ascenso durante tres temporadas seguidas

De esos años conservo muy buenas amistades: Antxon Iturbe, Carlos Fernández, Juanjo Bernabé, Mario Díez, Albert Fontet, Alex Urtasun, Ross Schraeder, Franco Rocchia, Julio González, Lucho Fernández, Jorge García, Javi Múgica, Jorge Lledó... y podría seguir nombrando artistas, jeje.

El debut fue un momento especial. Jugábamos contra Menorca en casa, íbamos ganando de 15 o 20 puntos y el partido ya estaba terminando. Recuerdo estar en el banquillo y que algunos compañeros me decían que me pusiera de pie para que Gustavo Aranzana o Javi De Grado me viesen y al momento Gustavo me dijo que pidiese el cambio. El partido continuaba sin paradas, y creo que fue Urko Otegui el que al verme esperando en la banda fue a hacer una falta rápido para que pudiese entrar. Fueron 2 minutos y 16 segundos en los que me dio tiempo a fallar un tiro. 

La decisión de irme a Inglaterra fue de las mejores que he tomado hasta la fecha. Durante mi última temporada en Baloncesto León ya me estaba planteando la opción de dejar el baloncesto y dedicarme 100% a terminar la ingeniería, pero apareció la posibilidad de ir a jugar a otro país y aprender o mejorar un idioma. Mi buen amigo y ex compañero en León Carlos Fernández se había ido a jugar a los Worcester Wolves de la BBL, la primera liga inglesa. Yo buscaba, además de  jugar en el extranjero, poder continuar con mis estudios en el sitio donde fuese a jugar, y apareció la opción de los Leicester Riders. 

Tuve la suerte de estar bajo las órdenes de Rob Paternostro, ex jugador americano que pasó por Calpe, un fenómeno en todos los sentidos que desde el primer día hizo que me sintiese como en casa. También tuve la suerte de jugar los dos años junto a Drew Sullivan, ex de la Penya, que seguía marcando la diferencia, tanto física como tácticamente. Fueron dos años tremendamente enriquecedores. El primero ganamos la BBL Cup, llegamos a la final de la BBL Trophy, ganamos la liga regular y finalmente ganamos la final de los ‘playoffs’, y el segundo año volvimos a ganar la BBL Cup. La liga inglesa está creciendo mucho, es una competición física con jóvenes con talento y veteranos con mucha escuela.

Celebrando la copa inglesa.

Con 26 años decidí que era el momento de colgar las botas y centrarme en mi futuro como ingeniero. Volví a León, presenté el proyecto y terminé la carrera de Ingeniería Mecánica. Justo al terminar la carrera empecé un máster de Gestión Industrial que me permitió realizar prácticas en distintos entornos industriales. 

El verano después de volver estuve un par de meses en Ponferrada e iba a entrenar un par de días a la semana con el Club Baloncesto Ciudad de Ponferrada. El entrenador era uno de mis amigos de toda la vida y me convenció para ayudarles un poco en los entrenamientos. Jugué un par de partidos de pretemporada con ellos. Ahora valoro muchísimo los fines de semana libres, jeje, así que no me planteaba competir ni comprometerme con ningún equipo. Sigo haciendo mucho deporte, bici, correr, yoga... pero el basket lo tengo aparcado, al menos por ahora. 

Actualmente trabajo como ingeniero en Michelin, en el departamento de Mantenimiento en la fábrica de Aranda de Duero. Llevo ya casi dos años aquí y estoy muy contento”.

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