George Ackles: ‘Runnin’ rebel’ que jugó doce partidos en Ourense

George Ackles: ‘Runnin’ rebel’ que jugó doce partidos en Ourense

Javier Ortiz Pérez

Doce partidos de baloncesto de George Ackles en el Coren Orense en la temporada 1991-92. Ni la empezó ni la acabó: entró por Roosvelt Bouie y fue sustituido por Leo Rautins. No debían tener muy claro aquella temporada en el club a qué perfiles dedicar sus plazas de extranjero, ya que los tres eran jugadores diferentes.

En el caso de Ackles, estábamos ante un ‘4-5’ de 2,05 de estatura, muy móvil y fibroso, de enorme salto para el tapón y el rebote, aunque con limitada capacidad ofensiva. No llegó a calar: se buscaba alguien más dinámico que Bouie, que se había lesionado con una fractura parcial de rótula, y su puesto se lo acabó quedando Rautins, más bien un anotador.

Jugando para la UNLV.

Su historia está marcada por el escándalo del que quedó manchada su exitosa carrera universitaria en Nevada-Las Vegas. De aquel equipo se llega a decir que es uno de los mejores de la historia de la NCAA, con Larry Johnson, Greg Anthony y Stacey Augmon

Nuestro protagonista de hoy era el pívot titular, realizando un trabajo específico (ya se sabe: defender y, en ataque, rebañar lo que cayese del aro) que le dio un buen cartel. Los aficionados le adoraban y se le llegó a escoger en el mejor quinteto de la historia de la UNLV. Y eso que en la 89-90 se había llevado el disgusto de no poder participar en el título nacional porque se fracturó la muñeca y no jugó ni un partido.

Sin embargo, el jaleo vino tras la temporada 90-91, cuando los jugadores y el entrenador, Jerry Tarkanian, fueron acusados de perder a propósito en la semifinal de la Final Four ante Duke para favorecer las apuestas. Fue su única derrota del año y eso dejó una mancha que varios ya no pudieron quitarse. Ackles se coló en la segunda ronda del ‘draft’, escogido por Miami Heat (número 29), pero nunca llegó a pisar la NBA.

A Ourense llegó precisamente tras completar la pretemporada con la franquicia de Florida. Cuando se le fichó, se aseguró que lo hacía cedido por los Heat. El caso es que en sus doce partidos promedió 10,8 puntos y 8 rebotes en 35 minutos, con un rendimiento yendo claramente de menos a más. En su tercer encuentro firmó un enorme 17+18 ante el Lliria, pero no volvería a ser tan dominante después.

Fue su primer equipo fuera de Estados Unidos. La siguiente década la pasó en ligas no precisamente de primer nivel. A saber: CBA, NBL, Argentina, CBA, Suiza, Chipre, IBL, Líbano, China, ABA y finalmente México, donde se retiró en el 2002 con los Soles de Jalisco.

En la CBA y la IBL jugó en equipos de Las Vegas. De sus años universitarios le queda esa querencia por la ‘ciudad del pecado’, tan lejos de su casa (es de Pittsburgh, en Pennsylvania), y vive allí, trabajando en uno de sus numerosos casinos. De vez en cuando la prensa local le recuerda, como en este link, en el que comenta que aquella UNLV fue “el mejor equipo universitario jamás construido. Teníamos un grupo increíble”.

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